Sindicatos de curtidores niega crisis en el sector

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El Sindicato de Obreros Curtidores de Capital y Gran Buenos Aires (SOC) negó que el sector atraviese una grave crisis y señaló que durante 2006 se crearon más de mil nuevos puestos de trabajo y se blanquearon a otros mil obreros.

«Nosotros, como representantes de los trabajadores, sabemos cuáles son las verdaderas condiciones y podemos afirmar que la industria curtidora no tuvo un mal año», declaró el titular del SOC, Walter Correa.

Asimismo, el gremialista consideró que «el gobierno está fomentando una política industrializadora para el cuero». En este sentido, destacó la protección lograda para cueros ovinos, caprinos y vacunos, gracias a la aplicación del impuesto de 15% implementado por el Ministerio de Economía para los cueros que salgan sin mano de obra.

Y aclaró que «la crisis que sufrieron las empresas que el año pasado cerraron y despidieron compañeros está directamente relacionada con malos manejos financieros y económicos de sus dueños, no con un problema general del sector». Es más, adelantó que este año el gremio reclamará un aumento salarial por considerar que «el estado actual de la actividad permite a los empresarios otorgar una suba, y lucharemos por eso durante las paritarias».

  • Pedido

    No obstante, el titular del SOC admitió que «la actividad puede seguir mejorando» si el Estado pone en práctica algunas medidas, como la modificación de la Resolución 748/02 del Ministerio de Economía. « Nosotros pedimos que el gobierno incremente los reintegros a las empresas que manufacturan y terminan el cuero e implemente beneficios impositivos para aquellas curtiembres que terminen los cueros en la Argentina, como Wyny, Fonseca, Espósito, Becas, Gibaut, Toredo, Arlei, Paso del Rey, Cuesset, que tienen sus plantas de terminación de cueros paradas o con capacidad ociosa productiva ya instalada», explicó Correa. Y agregó: «Si estas fábricas pudiesen producir en plenitud, automáticamente se generarían 4 mil puestos de trabajo en el corto y el mediano plazo, y pasaría lo mismo en las medianas y pequeñas, nucleadas en ACUBA; solamente terminando los descarnes se duplicarían los puestos de trabajo», aseguró.

    Por otro lado, el gremialistareclamó al secretario de Ambiente y Desarrollo Sustentable, Juan Miguel Picolotti, una «mayor participación de los trabajadores en las políticas de medio ambiente», al considerar que «la Nación debe establecer parámetros y reglas claras en la fiscalización y el control de las curtiembres, juntamente con el Estado provincial y el municipal, y no que todos los organismos salgan a una caza de brujas solamente por cuestiones políticas o sectoriales».

    Cabe recordar que en Capital y Gran Buenos Aires funcionan unas 300 curtiembres que agrupan a 10 mil empleados. «Consideramos que el Estado debe cuidar el medio ambiente y tener en cuenta a los trabajadores», concluyó Correa.
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