La cantidad de bancos centrales que planean reducir su exposición al dólar supera a los que planean aumentarla de cara a la próxima década, en un contexto de crecientes riesgos políticos vinculados a la moneda estadounidense, según una encuesta del OMFIF publicada este martes.
Crece la cantidad de bancos centrales que planea reducir sus reservas en dólares
Una encuesta detecta un alejamiento del dólar entre los bancos centrales, en un contexto de creciente incertidumbre política y geopolítica. El oro, la inteligencia artificial, y los mercados emergentes, en cambio, consolidan su lugar.
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Bancos centrales se preparan para reducir sus reservas en dólares, según encuesta del OMFIF.
La particularidad radica en que es la primera vez que la encuesta, realizada por el Foro Oficial de Instituciones Monetarias y Financieras (OMFIF), detecta un cambio de este tipo que se aleja del dólar.
Los resultados se suman al debate global sobre el rol del dólar como principal moneda de reserva, reavivado por la incertidumbre política en EEUU y el aumento de los riesgos geopolíticos.
Este laboratorio de ideas con sede en Londres, creado en 2010, también detectó entre los 90 bancos centrales, fondos de pensiones públicos y fondos soberanos encuestados un marcado interés por ampliar significativamente el uso de la inteligencia artificial respecto de los niveles actuales.
Cabe precisar que los participantes en la encuesta, que en conjunto gestionan unos u$s10 billones en activos, consideran cada vez más que la volatilidad es una característica permanente y están probando nuevos enfoques para hacerle frente, incluida la aplicación de la IA a este problema.
Yara Aziz, economista del OMFIF, escribió en el informe que "la antigua suposición de que los inversores públicos pueden esperar a que el entorno se normalice parece cada vez más poco realista".
¿Declive del dólar? ¿Y el oro?
Pese a las dudas, no hay una alternativa clara al dólar, que se apreció un 3% en lo que va del año, impulsado por el alza de las tasas de interés estadounidenses, la demanda de activos de EEUU y la búsqueda de refugio desencadenada por la guerra entre Washington y Teherán.
Sin embargo, alrededor del 79% de los bancos centrales y el 60% de los fondos públicos consideran que el sistema monetario mundial está en transición hacia un mundo "multipolar".
Los encuestados también mantuvieron su intención de aumentar sus posiciones en euros y en renminbi chino, aunque reconocieron que desafíos estructurales limitan el potencial de ambas monedas. Pese a ello, casi la totalidad de los consultados consideró al yuan como una herramienta eficaz de diversificación de cartera.
El oro, que ha alcanzado una serie de máximos históricos y que está en poder del 82% de los bancos centrales, "ha pasado a ocupar un lugar central en la estrategia de gestión de las reservas", según la encuesta.
En el corto plazo, el oro es el activo en el que más bancos centrales planean aumentar su exposición: un 30% neto de los encuestados tiene previsto incrementar su asignación en los próximos uno o dos años.
Apuesta por la Inteligencia Artificial
El uso de la IA también está aumentando. Más del 66% de los bancos centrales tiene previsto aumentar la integración de la IA a corto plazo, según el informe. Ningún banco central de una economía avanzada y solo el 9% de los bancos centrales en general se mostraron satisfechos con el uso actual.
En el sistema financiero, las entidades canalizan la inteligencia artificial principalmente hacia el procesamiento de datos y la optimización de tareas de funciones administrativas. No obstante, el mapa global expone una marcada brecha tecnológica: mientras que más del 89% de los bancos centrales en las economías desarrolladas ya implementa IA, la tasa de adopción se desploma al 44% en los mercados emergentes.
Mercados emergentes
El relevamiento también evidenció un giro en el sentimiento de los inversores hacia los mercados emergentes: un 38% de los fondos soberanos y públicos globales proyecta elevar su exposición a estas economías en el corto plazo, consolidando un salto frente al 27% registrado el año pasado.
El interés por aumentar la asignación a los mercados emergentes superó a la demanda de aumentar la asignación a las economías desarrolladas, que cayó al 25% desde el 47% del año pasado.
Según la encuesta, los mercados más atractivos fueron Estados Unidos y China, impulsados en parte por su papel en el auge de la inteligencia artificial.





