Francia (Bloomberg) - Los productores de alimentos genéticamente modificados sufrieron un revés, ya que los legisladores de la Unión Europea votaron a favor de endurecer las reglas de etiquetado y de combatir la contaminación accidental. El Parlamento Europeo exigió que las etiquetas de todos los alimentos que contienen o están hechos con ingredientes genéticamente alterados, desde pan hasta salsa de tomate ketchup, lleven una advertencia. El Parlamento también prohibió el uso de la etiqueta «libre de ingredientes genéticamente modificados» para alimentos o forraje para animales con un contenido de elementos genéticamente modificados superior a 0,5%. Las reglas tienen el objetivo de persuadir a un grupo de países encabezados por Francia de que vuelvan a abrir el mercado. Los Estados Unidos producen 70% de los productos genéticamente modificados del mundo, mientras que la Argentina produce 14%, Canadá 9% y la Unión Europea, sólo 0,03%, dijo la Comisión Europea. Los Estados Unidos y Canadá han aprobado unas 40 variedades de cultivos genéticamente modificados, más del doble que la Unión Europea.
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