Rio de Janeiro (EFE) - Veterinarios de la Unión Europea comenzaron a evaluar ayer el combate a la fiebre aftosa en el estado brasileño de Rio Grande do Sul, cuyas exportaciones a Europa fueron suspendidas.
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Los cuatro especialistas de la UE escucharon las medidas adoptadas por el gobierno central y el regional de Rio Grande do Sul, un estado fronterizo con la Argentina y Uruguay que concentra 8% del rebaño brasileño.
«Estamos exponiéndoles nuestro plan de defensa sanitaria, cómo funciona, los detalles, etcétera...», dijo un portavoz de la Secretaría regional de Agricultura.
La UE suspendió a comienzos de mayo las compras de carne vacuna de Rio Grande do Sul, que, tras detectar los primeros focos de aftosa, sacrificó a 1.118 animales y vacunó a sus 13 millones de cabezas.
Según la prensa local, la evaluación de los veterinarios europeos que inspeccionarán esta semana haciendas y frigoríficos puede permitir la suspensión del veto.
«Por el momento, no fue comentado nada de eso. No existen, de nuestra parte, expectativas al respecto», añadió la fuente. «Nuestro objetivo -agregó- es demostrar la seriedad de las medidas que estamos tomando.» Rio Grande do Sul era uno de los dos estados de Brasil que ostentaban el certificado internacional de «libre de aftosa sin vacunación».
El Ministerio de Agricultura calcula que el brote de aftosa en Rio Grande do Sul disminuirá este año en 300 millones de dólares las exportaciones brasileñas de carne bovina.
Hasta el momento, fue vacunado 95 por ciento de los 13 millones de vacas de Rio Grande do Sul. Brasil pretendía exportar este año unos 2.500 millones de dólares en carne de diversos tipos, pero la decisión de varios países de suspender las compras por miedo a la aftosa redujo el pronóstico a 2.200 millones de dólares.