Opiniones

Cómo perder 72% en 15 meses

El error menos conocido que comete la gente cuando comienza a sumergirse en el mundo bursátil es el de vender antes de tiempo.

Les voy a contar una historia acerca de todo lo que no hay que hacer en los mercados financieros. Esta es una historia real. Su protagonista se llama Marcelo y es lector de Carta Financiera.

En el año 2013 escribí una nota en la que llegaba a la conclusión de que a Edenor no la iban a expropiar simplemente porque no tenía sentido: para el Gobierno significaba ganarse todas las protestas de los usuarios en las veces que se quedaran sin luz y como contrapartida no tenía una caja jugosa sino por el contrario bastante flaca. Es decir, desde la óptica de una eventual estatización, que era todo para perder y nada para ganar.

En consecuencia, marqué que el precio de las acciones era de remate y que podía tener sentido comprar. Marcelo leyó la nota y se tiró a la pileta con todo lo que tenía:

En julio de 2013 compró en la zona de $1 el equivalente a u$s60.000 en acciones de Edenor. Para agosto del 2014, consiguió vender las acciones a $7.5. Con la diferencia por el tipo de cambio, el monto total equivalía a u$s 280.000: un impactante +366% en dólares.

Marcelo no se quedó de brazos cruzados y comenzó a diversificar su portafolio en distintas compañías. Como la bolsa argentina siguió subiendo de manera furiosa, para fines del 2017 había acumulado una cifra cercana a los u$s500.000 (un +733% con respecto a su capital inicial). Hoy Marcelo tiene u$s140.000. ¿Qué pasó?

Una de las cosas más inusuales de la historia es el temple de Marcelo para sostener ese aumento tan vertiginoso de su patrimonio. Tal es el autocontrol y la fortaleza interna que hay que tener que yo lo apodé “el Samurai”.

El error menos conocido que comete la gente cuando comienza a sumergirse en el mundo bursátil es el de vender antes de tiempo. Está comprobado en diversos estudios académicos de Behavioral Finance que cuando hay una venta de acciones, es un 50% más probable que sea la venta de una acción en la que se está ganando que en una que se esté perdiendo. ¿Por qué? Porque justamente el error es doble: lo que típicamente sucede es que el inversor no profesional se aferra a las operaciones perdedoras y se apresura en vender las operaciones ganadoras.

El error de Marcelo es un error más común y de los más sencillos de corregir. Tanto es así, que por permitirme escribir esta nota, lo invité a nuestro Workshop de Inversiones Financieras. Marcelo no trabaja usando stops. Y aún peor: nunca utilizó ninguna herramienta que le permita saber cuál es la tendencia principal en un mercado. La caída del 72% se debe a que se quedó comprado en un mercado que pasó de estar en tendencia alcista a estar en tendencia bajista.

El mundo de los inversores se divide entre los que aprendieron que lo que hay que hacer es seguir tendencias, y los que todavía no lo saben. Los primeros, tienen una mecánica exitosa para ganar; los segundos tienen resultados aleatorios y cuando la tendencia cambia, devuelven todo lo que habían ganado.

Cortar las pérdidas; dejar correr las ganancias; estar atentos a las tendencias. No hay más.

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