Los jugadores de la selección alemana se acostumbraron a dar en el blanco en el actual Mundial, pero ayer se enfrentaron con un desafío diferente cuando probaron su puntería en el tiro con arco.
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La dirección técnica del seleccionado alemán dispuso que el entrenador del equipo nacional de arquería fuera al hotel donde se alojan los jugadores para darles consejos, dos días antes del encuentro con Argentina por los cuartos de final.
«Es un ejemplo de un deporte donde se necesita el ciento por ciento de concentración», dijo a periodistas el asistente del director técnico, Joachim Loew. Pero al parecer los jugadores tuvieron algún problema con el cambio de deporte.
«Sin comentarios», fue todo lo que dijo el delantero Miroslav Klose sobre su actuación. Klose marcó cuatro de los diez goles que convirtió Alemania en los cuatro encuentros del torneo.
El cambio en las tareas está en concordancia con lo que busca Jürgen Klinsmann para la concentración previa de los partidos: ofrecer a sus jugadores una variedad de actividades diferentes.
Durante la concentración en Cerdeña anduvieron en karting, y en Ginebra los jugadores tomaron un curso de un día sobre fabricación de relojes.
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