Las oficinas del estadio de Boca fueron allanadas ayer en el marco de las investigaciones que lleva a cabo el controvertido juez Mariano Bergés por presuntas irregularidades, observadas en el partido jugado con River el domingo pasado. La orden judicial se concretó un día después de que el estadio de Boca fuera vetado por el Comité de Seguridad, por algunos incidentes que también se produjeron el domingo, antes del mencionado encuentro. La Bombonera podría permanecer inhabilitada mientras no se cumpla con las modificaciones requeridas, lo que pondría en peligro su utilización para la revancha por los cuartos de final de la Copa Libertadores de América ante el Sao Caetano de Brasil el próximo martes.
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El titular del Programa de Seguridad en Espectáculos Futbolísticos (Prosef), Javier Castrilli, remitió a la dirigencia de Boca una serie de requerimientos, entre los que llamó la atención la ausencia del «derecho de admisión». Informate más
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