Ante una multitud, Talleres volvió al Nacional B
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Boca e Independiente empataron 1-1 en un clásico con poco juego y polémicas
El plantel festeja el tan ansiado ascenso. Talleres volverá a jugar el Nacional B.
Los cordobeses, alentados por más de 58.000 hinchas (hubo sólo 20 de San Jorge), jugaron acelerados al enterarse que en Tandil Ramón Santamarina le ganaba a Deportivo Maipú, resultado que necesitaba Talleres, pero por entonces no podía marcar en pos del triunfo que le diera el ascenso.
En los visitantes era sólo Acosta el que en soledad se las arreglaba para inquietar a la última línea de los cordobeses.
Llegando a la media hora de juego emparejó las acciones nuevamente el visitante. Dispuso de una buena oportunidad en los pies de Toledo, pero Jesús Nievas cometió una clara falta en el área local, la cual no fue cobrada por el árbitro y le impidieron a los norteños disponer del tiro penal.
Se puso áspero el partido en los 15 finales de la primera mitad, y en ese trámite friccionado, Talleres tuvo dos nuevas chances, con un remate de cabeza de Velasco, y una muy clara en los pies de Díaz, pero el remate del volante quedó en las manos del atento arquero José Fernández.
El segundo tiempo empezó de la mejor manera para los locales. A los cuatro minutos, Gastón Bottino ganó por la derecha, llegó al fondo y cedió la pelota a Velasco, quien de taco mandó la pelota al fondo de la red.
La apertura del marcador provocó la reacción de los tucumanos, quienes no se entregaron, ya que también necesitaban sumar para quedar con chances de conseguir un lugar en el repechaje por el segundo ascenso a la B Nacional.
Sin embargo, no tuvo demasiadas ideas futbolísticas en esa búsqueda y el partido se
diluyó con el triunfo de Talleres.
Talleres apostaba a la `contra` y lo tuvo a los 14 minutos, pero el arquero de San Jorge tapó el remate del delantero Olego.
Las noticias que llegaban de Tandil eran positivas para Talleres, que contaba con el buen desempeño de Bottino, complicando por derecha, y Javier Villareal, quien con su experiencia hacía la pausa justa para mantener el marcador.
También fue importante la seguridad de Diego Aguiar en el arco local, debido a que desactivó toda situación de peligro. Sobre todo por los repetidos centros enviados por San Jorge.
Llegó el final y la fiesta para Talleres, que supo ser subcampeón en primera división en el Nacional de 1977 y que debió penar durante cuatro temporadas para regresar a la B Nacional.




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