5 de marzo 2014 - 14:09

Argentina sumó un pálido empate en Rumania

Argentina empató sin goles ante Rumania.
Argentina empató sin goles ante Rumania.
La Selección igualó sin goles frente a Rumania en un amistoso disputado en el estadio Nacional de Bucarest, con un rendimiento que fue de menor a mayor y seguramente dejó preocupación en algunos aspectos para el entrenador Alejandro Sabella.

Con la prueba del equipo "ideal" que planea colocar Sabella en cancha en la cita ecuménica, Argentina volvió a mostrar sus dos caras: muchos problemas defensivos en el primer tiempo y una performance más convincente en el complemento, cuando dominó la pelota y generó chances claras.

Dentro de los pros estuvieron la actuación del arquero Sergio Romero, que llegaba con dudas por la falta de continuidad en su equipo, pero tuvo dos tapadas claves en el primer tiempo para mantener el cero en su arco.

Y la contra, como casi siempre, fueron las espaldas de los laterales por el poco retroceso de los volantes, lo que hacía que Pablo Zabaleta y Marcos Rojo quedaran en inferioridad numérica ante los rumanos.

Ahora, Sabella sacará sus conclusiones, evaluará a cada jugador en sus respectivos clubes y durante mayo brindará la lista de 23 jugadores definitiva para el Mundial de Brasil.

A la Selección le costó entrar en ritmo en el partido. Es más, sufrió horrores en las coberturas defensivas a las espaldas de los laterales, que salían a presionar a destiempo y dejaban huecos grandes.

En ofensiva tampoco podía resolver la presión de los rumanos, que no lo dejaban salir y generaban el error o el pelotazo de los defensores.

En esa falencia, el principal error era de Fernando Gago, que se pareció más al de Boca que al que venía siendo clave en la Selección, porque tuvo poca movilidad, no encontró los espacios y menos las sociedades que suele utilizar para ser el eje entre la defensa y el ataque.

Lo mejor del conjunto dirigido por Sabella llegaba cuando salía de contragolpe y con espacios, Lionel Messi -que lanzó un vómito en plena cancha apenas iniciado el encuentro- conducía para buscar las diagonales de Ángel Di María, Agüero y Gonzalo Higuaín.

Justamente el delantero de Nápoli tuvo las dos primeras, llegando libre por derecha para recibir el centro de Di María, desbordando por izquierda, pero en ambas tardó en definir, prefirió controlar a pegarle de primera, y terminó siendo cerrado por el arquero Ciprian Tatarusanu.

Del otro lado el sufrimiento llegaba por los costados, cuando Rumania podía lanzar el centro, y meter mucha gente dentro del área.

Primero lo tuvo el delantero Ciprian Maricá, de cabeza, obligando a Sergio Romero a sacarla por arriba del travesaño, y después fue Alexandru Bourceanu el que llegó por la espalda de Federico Fernández para meter un testazo a quemarropa que el arquero argentino rechazó a puro reflejo con la rodilla.

Incluso, Rumania tuvo que haberse puesto 1-0, pero el juez de línea anuló mal la jugada previa al gol de Bourceanu, cuando supuestamente la pelota había salido por el fondo antes del centro que terminó en la volea de zurda del volante rumano.

Antes del final del primer tiempo, la Argentina tuvo su chance más clara de llegar a la apertura del marcador, cuando Sergio Agüero se metió dentro del área a pura gambeta y velocidad, pasó entre medio de cuatro camisetas amarillas, pero no pudo con Tatarusanu, que le contuvo el mano a mano.

En el complemento, parece que la charla de Sabella surtió efecto porque Argentina agrupó mejor las líneas, no quedó tan "larga" en la cancha y le robó la pelota a Rumania, que el primer tiempo la había manejado a su gusto.

Así creció mucho Messi, se hizo más importante en el desequilibrio en los últimos cuarenta metros, lo que brindó posibilidades a todos sus compañeros.

De entrada lo volvió a tener Agüero, que esquivó al arquero, pero su gambeta se fue larga y no pudo evitar el cierre del defensor rumano.

Para ese momento, Argentina ya era dominador absoluto del encuentro, Rumania no encontraba la pelota, pero se defendía dentro de todo bien.

A los 25 minutos, el ataque albiceleste armó una gran jugada elaborada, la típica con el desborde y pase al medio, el que entró fue el ingresado Rodrigo Palacio, pero se llevó puesta la pelota y se perdió el primero.

Di María también probó con una volea que se fue por arriba del travesaño y casi sobre la hora tuvo la chance más importante de todo el partido.

Genial habilitación de Messi en profundidad para Palacio, que la cruzó al segundo palo para la entrada solitaria de Ezequiel Lavezzi -había entrado un par de minutos antes-, y el delantero de París Saint Germain fusiló al arquero de Manchester City Pantilimon, que rechazó espectacularmente.

Argentina deberá replantearse muchas cosas, capturar el manejo de la pelota desde el inicio del encuentro, porque es la mejor manera de defenderse y evitar los sobresaltos de la última línea.

La vigencia de Romero es importante y habrá que esperar que las lesiones no jueguen una mala pasada, despedir en dos amistosos a la Selección en Buenos Aires y La Plata en junio, y apoyar en el Mundial, para poder festejar.

Síntesis

Rumania: Ciprian Tatarusanu; Alexandru Mãþel, Dragos Grigore, Florin Gardos y Rãzvan Raþ; Alexandru Maxim, Cristian Tanase, Bourceanu y Mihai Pintilii; Chipciu y Ciprian Marica. DT: Victor Piþurcã.

Argentina: Sergio Romero; Pablo Zabaleta, Federico Fernández, José Basanta y Marcos Rojo; Fernando Gago, Javier Mascherano y Ángel Di María; Lionel Messi, Sergio Agüero y Gonzalo Higuaín. DT: Alejandro Sabella.

Cambios en el ST: Al inicio, Pantilimon por Tatarusanu y Gabriel Torje por Maxim (R); 11m Costin Lazar por Tanase (R), 11m Lucas Biglia por Gago y Rodrigo Palacio por Agüero (A), 22m Raúl Rusescu por Maricá (R), 30m Srgian Luchin por Matel (R), 31m Ezequiel Lavezzi por Higuaín (A), 42m Gheorghe Grozav por Chipciu (R), 44m Maximiliano Rodríguez por Di María (A).

Estadio: Nacional de Bucarest.

Árbitro: Gianluca Rocchi (Italia).

Dejá tu comentario

Te puede interesar