17 de enero 2003 - 00:00

Aumentos: la nafta súper costará $ 1,891 por litro

Aumentos: la nafta súper costará $ 1,891 por litro
Las naftas y el gasoil sufrirán aumentos de hasta 1,3% a partir del primer minuto del sábado, en función de la restitución de los dos puntos que había reducido el gobierno de la alícuota del IVA. Así, la nafta común (la de menor octanaje) pasará a costar $ 1,697, contra $ 1,679 que costaba desde el 2 de enero (una suba de $ 0,018). Por su parte la nafta «súper» se cobra-rá en surtidores $ 1,891, contra $ 1,869 que se pagará hasta esta noche (sube $ 0,022) y la «premium», $ 1,972, respecto del precio actual de $ 1,949 (sube $ 0,023). El gasoil costará $ 1,366, contra $ 1,349 actual (suba de $ 0,017).

Los incrementos se producirán a pesar del acuerdo que habían firmado las petroleras y el gobierno, en el sentido de mantener los precios de los combustibles sin variaciones por 90 días, plazo que vencía el próximo 31 de marzo. Sin embargo, en el artículo 7º inciso d) de dicho convenio se establecía que el mismo no se aplicaría en el caso de que «aumentaren los impuestos y/o retenciones aplicables a los productores y/o destiladores». Claramente, aducen las petroleras, es el caso.

• Precio sostén

El acuerdo establece también que las productoras de crudo se lo venderán a las refinadoras a un precio sostén, a fin de reducir el impacto de las subas a nivel mundial.

Las empresas, además, aseguran que no absorberán el incremento justamente porque el gobierno no quiere que lo hagan. Dicen casi al unísono que «ellos aumentaron la alícuota del IVA porque se les cayó la recaudación. Si decidiéramos absorber el incremento del precio, estaríamos esterilizando la medida oficial, al menos en lo que hace a los combustibles».

Sin embargo, Luis Verdi, vocero presidencial, dijo públicamente que es intención del gobierno que el sector privado absorba temporariamente esa suba. «Sería bueno un gesto del sector privado de absorber estos dos puntos del IVA en un momento en el cual hay un alto consumo por las vacaciones», dijo.

• Respuesta

Curiosamente, el funcionario trató de cortar el hilo por lo más delgado, al pedir que quienes absorban ese incremento sean los propietarios de estaciones de servicios. «Sería muy bueno que los expendedores de combustibles y todo el sector formador de precios tuvieran una actitud hacia los millones de argentinos que hoy están pasando sus vacaciones.»

Pero pocas horas después, su apelación patriótica tuvo respuesta por parte de ese sector: Carlos Calabró, presidente de la Federación de Empresarios de Combustibles (FECRA), calificó de «imposible» que las estaciones de servicio absorban el aumento del IVA. «Un litro de gasoil le deja al expendedor un margen de siete centavos. De ser absorbido el aumento del IVA, eso significaría reducir 25% su rentabilidad.» El empresario también atacó duramente al convenio gobiernopetroleras: «No sé para qué lo firmaron, si duró apenas dieciséis días».

Además de este hecho, está claro que el sector viene sufriendo las consecuencias de una
fuerte caída en las ventas de combustibles, que fue de cerca de 10% durante 2002. No es de extrañar que el mayor golpe lo haya sufrido la venta de nafta «premium» (la Fangio de Repsol YPF, la V-Power de Shell, por caso), cuyo mercado se redujo 33%. En sentido inverso, el único combustible de consumo masivo cuyas ventas no cayeron durante el año pasado fue la «común» (la más ba-rata y de menor octanaje), que medida en metros cúbicos subió 0,3%. De todos modos, sus ventas representan apenas un millón de metros cúbicos sobre los 3,6 millones de m3 de naftas que se consumen en la actualidad.

• IVA diferencial

En medio de este panorama, en el que los productos de menor valor agregado y menor precio ganan mercado frente a los de mayor valor, de caída en los márgenes y de desplome en las ventas -todo lo cual provocó el cierre de unas 1.400 estaciones de servicio durante el año pasado-, el vocero de Eduardo Duhalde salió a pedir que los estacioneros se hagan cargo de la suba del IVA dispuesta por su ministro Roberto Lavagna. Pero Calabró pidió «un IVA diferencial de 16% para los combustibles», obviamente un imposible en momentos en que el gobierno se esmera en subir impuestos para recaudar más. Por su parte, los petroleros recordaron que «entre IVA, Ingresos Brutos, Ganancias, ITC y tasa hídrica el Estado se queda casi con más de 60% del precio final de las naftas y el gasoil». En esto coincidieron con su cadena de distribución: Calabró dijo que «esta presión fiscal es insoportable».

Dejá tu comentario

Te puede interesar