19 de septiembre 2007 - 00:00

Avatares futbolísticos

La discusión del reparto del aumento logrado por los derechos de televisión entre los clubes de primera división está cada vez más tensa. El primero en romper las armas fue el presidente de Independiente, Julio Comparada, quien no aceptó el cambio de proyecto presentado por la AFA que perjudicaba a su club, San Lorenzo, Racing y Vélez para favorecer a los 10 clubes de la tercera línea y a los cuatro recién ascendidos, pero sin perjudicar a Boca ni a River, que de 17.500.000 pesos pasaban a cobrar 18.000.000. Ahora apareció Rosario Central pidiendo una línea intermedia entre los cuatro grandes ( excluyendo a Boca y a River) y los otros diez clubes, línea que formaría junto a Newell's y Estudiantes de La Plata, cobrando más dinero que los otros. Por su parte, Independiente quiere mantener los porcentajes del reparto anterior sumados a un promedio de ventas de entradas de las últimas dos temporadas para establecer los porcentajes de reparto de dinero. Mientras que Racing pretende volver a cobrar los 11.350.000 que estaban establecidos en el primer proyecto y que fueron modificados pasando a cobrar 8.800.000 cada uno de los cuatro clubes grandes que están por debajo de Boca y de River. Hasta ahora, ni Boca ni River han fijado su posición, pero se sabe que el proyecto presentado por AFA tiene mucho de las ideas de Pedro Pimpilio. Julio Grondona quiere que el reparto se decida por consenso, algo que a esta altura parece imposible.

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El tema arbitral sigue estando candente y a los dos gremios podría aparecerles un tercero, que quiere fundar el renunciado Daniel Giménez. El chaqueño, que mañana arreglará en el Ministerio de Trabajo su desafectación de la AFA a cambio de 300.000 pesos, está muy disconforme con el manejo que hace del SADRA Guillermo Marconi y, como sabe que es imposible desbancarlo de la secretaría general del sindicato, amenaza con empezar con una «asesoría gremial y legal» para los árbitros del interior con la idea de formar un tercer gremio en poco menos de un año. El árbitro que fue dado de alta después de cumplir la prueba física fue el suspendido Rafael Furchi, quien el jueves de la semana pasada cumplió la sanción de un mes por el partido Nueva Chicago-River, y el sábado reapareció extraoficialmente haciendo de línea en el encuentro entre Aldosivi y Quilmes ante la lesión de Javier Ruiz. El que no hizo la prueba física y le queda sólo un mes para intentarlo es Gabriel Brazenas, quien ya lleva dos años sin dirigir por una lesión en la columna vertebral. Si no la rinde antes del 30 de octubre, será dado de baja de los registros de AFA.

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Julio Grondona no pudo festejar sus 76 años en familia porque su mujer Nelly se cayó el sábado en el campo que tienen en Brandsen y se lesionó seriamente las rodillas, por lo que debió ser operada ayer a la tarde. La señora de Grondona ya había sufrido la misma lesión en la Copa América de Venezuela al caerse al intentar subir en la tribuna. Esa vez zafó de la cirugía, pero ahora no pudo.

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