El contenido al que quiere acceder es exclusivo para suscriptores.
Barrios llega a este combate estelar con una preparación óptima, acorde con semejante compromiso, que será fundamental para alcanzar su más preciado anhelo, el de ser campeón del mundo. Aunque, como confesó en una oportunidad, le importa más «ganar la pelea». El triunfo, según lo interpreta Barrios, «es lo más importante». La coronación como campeón, si le gana al norteamericano, sólo será la culminación de su sueño, y en especial el de sentirse orgulloso de haber superado malos trances, como perder un hijito nacido prematuramente hace dos meses y también en esos días la muerte trágica de su gran amigo «Traka Traka» (seudónimo de un barra brava del club Tigre).
Ese desafío se lo impuso Barrios después de haber fracasado en su primer intento mundialista, cuando el 8 de agosto de 2003, en el Arena de Miami, estuvo cerca de ponerse la corona que poseía entonces el destacado boxeador brasileño Acelino «Popó» Freitas, que pudo sacar un golpe letal cuando ya la campana había sonado en el undécimo round y luego el bahiano tuvo la posibilidad de rematarlo en el capítulo final.
Dejá tu comentario