Boca encontró el ansiado triunfo en la última jugada
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Boca encontró algo de paz en el agónico gol de Gigliotti.
En ese lapso inicial del partido, el hondureño Jerry Bengtson (el entrenador Ricardo Zielinski lo ubicó desde el arranque) tuvo dos oportunidades casi únicas para convertirse en héroe en su primera incursión.
A los 12, en la primera, el delantero ganó por velocidad y quedó mano a mano con Orión, pero resbaló y cayó. Y sobre los 21, el centroamericano recibió de César Pereyra (de interesantes 45 iniciales) y no se afirmó bien, sacando un remate muy defectuoso.
La más clara del local estuvo en los pies de Pereyra (25m.), con un disparo que tapó bien Orión.
Boca, a su turno, dependió casi en exclusiva de lo que pudiera armar Carrizo, el único jugador que fue capaz de romper líneas. Y el ex-Rosario Central, a los 28, dispuso de la chance más nítida, con un tiro al travesaño.
En el mediocampo, Fernando Gago entregó otra dosis más de la abulia e intermitencia que viene caracterizando su juego en este último tiempo. El mediocampista del seleccionado argentino se retiró lesionado con una pequeña contractura y fue reemplazado por Gonzalo Castellani.
En los segundos 45 minutos no hubo prácticamente acciones de riesgo. Los dos equipos apelaron a similares recetas: pelotazos que buscaban equivocaciones en las defensas rivales o bien el aprovechamiento integral de alguna pelota detenida. Pero a los dos les costó demasiado.
Castellani tuvo un disparo desde fuera del área que resolvió Olave (7m.), mientras que Belgrano contó con otra chance que no pudo concretar el ingresado Julio Furch (19m.), después de un tiro libre de Zelarayán, que peinó bien el delantero Pereyra.
Así entre la apatía de uno y otro, el partido se iba con el 0-0 sellado. Hasta que llegó el minuto 90, con la apuntada acción de Mansanelli que cubrió bien Orión.
En la contra, Carrizo, el más claro de la visita, envió un centro al corazón del área, Gigliotti sacó provecho de la siesta de Nicolás Ferreyra y asestó un cabezazo letal.
Así ganó Boca. El equipo dirigido por Bianchi consiguió tres puntos clave para alimentar su ilusión de campeonato, aunque no logra disimular las falencias que caracterizan su rendimiento.



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