15 de diciembre 2005 - 00:00

Boca ganó y es un justo campeón

Bocinazos, 3.500 personas a los saltos en el Obelisco, repercusión en todo el país, la televisión inundada con colores azul y amarillo, el estadio la Bombonera iluminado y con gente frenética al cierre de esta edición. En medio de muchas zozobras personales y del azote inflacionario, los simpatizantes del club Boca Juniors, al menos, ayer tuvieron el gran paliativo de ver a su equipo ganar el campeonato Apertura. Para los que no son de Boca se completa un año no feliz y más si el rival también se consagra campeón latinoamericano el domingo al jugar con Pumas de México. También día no feliz para la primera dama, Cristina Kirchner, sobre todo por su madre, fanática de un dramático Gimnasia y Esgrima, club modesto privado de la gloria de campeón, algo que nunca logró en el fútbol de primera.

Sebastián Battaglia, levantando la copa, y Roberto Abbondanzieri encabezan la vuelta olímpica de Boca, que le ganó a Olimpo y se coronó campeón del torneo Apertura.
Sebastián Battaglia, levantando la copa, y Roberto Abbondanzieri encabezan la vuelta olímpica de Boca, que le ganó a Olimpo y se coronó campeón del torneo Apertura.
El torneo Apertura finalizó con el éxito de Boca que logró su 21° campeonato en la era profesional al derrotar a Olimpo en Bahía Blanca. Gimnasia y Esgrima La Plata fue un digno subcampeón, mientras que Vélez terminó tercero ya que Independiente no pudo ganarle a Rosario Central en el partido que cerró el torneo. Boca logró con Alfio Basile su segundo título porque ya había conseguido la Recopa Sudamericana al principio de su ciclo y si el domingo se corona en la Copa Sudamericana ante los Pumas, habrá conseguido tres trofeos en apenas 4 meses, un éxito sólo comparable con el de Carlos Bianchi.

La historia terminó con final feliz. Boca sufrió mucho, pero se convirtió en un merecido campeón del torneo Apertura. La alegría de Alfio Basile es justificada porque fue criticado por el público desde que llegó y algunos hasta le tiraron hielo y botellas de whisky en un partido en La Bombonera.

Boca se armó para ser campeón desde los refuerzos de Daniel Díaz, Federico Insúa, Sebastián Battaglia y Hugo Ibarra hasta el trabajo de pretemporada que realizó en Tandil, mientras otros estaban de vacaciones. Basile prometió un equipo que la gente lo supiera de memoria y por eso repitió a los mismos jugadores en el torneo local y en la Copa Sudamericana. En un momento parecía que se quedaba con las manos vacías, pero el imprevisto empate de Gimnasia ante Newell's del domingo le abrió la posibilidad de salir campeón y no la desaprovechó.

En Bahía Blanca no jugó un gran partido, pero fue un justo ganador. Ni Battaglia ni Bilos tuvieron una buena actuación, por lo que Gago estuvo aislado en una zona que para Boca es clave. Eso provocó que la pelota se dividiera y que Olimpo con la velocidad de Ismael Blanco tuviera oportunidades de gol.

Boca lo ganó más por actitud que por fútbol. Tuvo madurez para revertir un resultado adverso y con dos pelotas paradas, córner de Insúa que cabeceó Daniel Díaz y tiro libre de Insúa que rozó en la barrera, sacó una diferencia que después se dedicó a defender.

Olimpo mostró sus virtudes, pero también sus defectos. Fue un equipo que intentó manejar la pelota por los laterales y contraatacar con orden pero con muy poca penetración. No tuvo conductor ni con Leandro Benítez, ni con su reemplazante Costella y, aunque buscó siempre el gol, las únicas posibilidades que tuvo de empatar fueron centros frontales que necesitaban de una falla defensiva para convertirse en gol.

Boca no jugó con la lucidez que lo hizo ante Independiente, pero el triunfo nunca corrió riesgo. Supo ser maduro para mantener la concentración defensiva y le faltó puntería para ampliar el marcador, por lo que se mantuvo la incertidumbre del resultado hasta el final.

Boca es un justo campeón en un torneo que lo tuvo entre los protagonistas durante todo el desarrollo. Un equipo que parece no haber llegado todavía a su mejor rendimiento. Que tiene jugadores diferentes como Palacio (el mejor de Boca en el torneo), Gago, Bilos, Daniel Díaz y Federico Insúa, entre otros, y un técnico acostumbrado a títulos internacionales, pero que logró su primer campeonato local en más de 20 años de trayectoria. El festejo va a ser medido, porque el domingo juega otra final. Así es el fútbol profesional.

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