12 de septiembre 2005 - 00:00

Boca insistió tanto y al final tuvo su premio

Rodrigo Palacio festeja su gol con el que Boca le ganó a Argentinos Juniors merecidamente. El equipo de Alfio Basile no jugó bien, pero llegó al triunfo por el fervor que puso.
Rodrigo Palacio festeja su gol con el que Boca le ganó a Argentinos Juniors merecidamente. El equipo de Alfio Basile no jugó bien, pero llegó al triunfo por el fervor que puso.
Boca ganó por su actitud de equipo tozudo. Fue un triunfo más emocional que futbolístico. Sigue sin jugar bien, pero puso tanto fervor que terminó empujando a Argentinos Juniors a su área y lo derrotó con una «corajeada» de Rodrigo Palacio.

Argentinos Juniors hizo un planteo inteligente. Mucha lucha en la mitad de la cancha y dos delanteros veloces para el contraataque. En el primer tiempo tuvo tantas situaciones de gol como Boca, pero en el segundo no soportó la presión y terminó retrocediendo los mediocampistas hasta casi juntarlos con los defensores.

Boca volvió a fallar en la generación de juego. Sin peso futbolístico, Insúa; muy bajo Delgado, la creación quedaba en pies de Gago y Bilos que volvieron a ser los mejores del equipo. Adelante volvió a excederse en tirar centros que facilitaron el buen trabajo de Pareja y Herbella.

Extrañamente Boca jugó mejor cuando dejó de ser prolijo y arriesgó en defensa mandando al ataque a Cagna (que tuvo que reemplazar a un lesionado Ibarra a los 34 minutos) y Krupoviesa por los costados. Allí el equipo perdió la línea técnica pero fue metiendo al rival en su área a fuerza. Pontiroli se fue convirtiendo en la figura con el correr de los minutos a fuerza de « descolgar» centros, pero Argentinos Juniors cada vez salía menos de contraataque. Con la entrada de Juan Manuel Martínez ganó en habilidad y consiguió inquietar a una defensa que volvió a mostrar grietas por sus laterales.

Martínez tuvo una situación de gol y la desperdició ante Abbondanzieri después de eludir a Krupoviesa. Fue la única oportunidad que tuvo Argentinos Juniors de dar vuelta la historia, pero su remate fue controlado por el arquero.

El partido parecía encaminarse a un empate sin goles, porque Boca insistía en el ataque, pero cada vez tenía menos idea, hasta que Rodrigo Palacio -que había ingresado por un inexpresivo Delgado- con una jugada personal definió el partido.

El delantero tiró una pared con Bilos y cuando recibió la descarga en la puerta del área aceleró eludiendo a Machín y Pareja para definir con un violento remate.

Boca ganó, pero sigue en deuda con su propuesta futbolística. Por ahora es un equipo que depende demasiado de algún arranque individual. Como equipo tiene muchos problemas defensivos, por la lentitud de sus zagueros centrales. En la mitad de la cancha falta generación de juego y, en consecuencia, los delanteros son mal abastecidos, por lo que les cuesta llegar al gol.

Ayer tuvo el fervor que le piden desde la tribuna y con eso le alcanzó para quedarse con los tres puntos, pero el buen juego que promete este plantel con tantas figuras no aparece y está cada vez más lejos de aparecer.

Dejá tu comentario

Te puede interesar