Julio Marchant intenta pasar frente a su marcador.
No se podía pedir mucho más. Boca presentó un equipo «de circunstancia», de ésos como para cumplir a la luz de que estaba eliminado. De esos equipos de poco peso (no pesos). No por su juventud ni por el dispositivo táctico, sino por la inexperiencia de estos chicos que parecían indefensos ante las aptitudes futbolísticas de los jugadores de Vasco de Gama. De allí que ese 2 a 2 final resulta más que meritorio para Boca.
El contenido al que quiere acceder es exclusivo para suscriptores.
No se puede hablar de merecimientos, porque se jugó la mayor parte del partido en el arco de Abbondancieri. Sin embargo (por esas cosas que tiene el fútbol), Boca produjo algunas situaciones y pegó en el momento más oportuno, porque en cuanto a inseguridad defensiva se habla, se puede constatar que los brasileños no tienen la firmeza que muestran de tres cuartos de cancha hacia adelante.
Si uno contabiliza las oportunidades de cada uno frente a los arcos, se dará cuenta de que ese 0 a 0 con que finalizó el primer tiempo marca los errores de Vasco en la definición y la impotencia de Boca en llegar al área adversaria. Los brasileños tuvieron, al menos, cuatro o cinco posibilidades para convertir. En Boca habrá que mencionar sólo una, en los pies de Colautti.
Sin embargo, a la hora de buscar respuestas a la supremacía que imponía Vasco, habrá que buscarlas en la defensa de Boca. Calvo regaló demasiados espacios, Barbosa y Portillo salieron siempre tarde a cubrir huecos, y Jorginho mostró las mismas deficiencias de partidos anteriores: se proyecta bien por el lateral izquierdo, pero no marca, o al menos, llega siempre a destiempo para cortar al delantero adversario. Boca comenzó a crecer en la medida en que mejoró el circuito en el mediocampo. Marchant se puso el traje de conductor, y Pinto y Fioretto se acoplaron en la recuperación de pelota; Bianchi reemplazó a un impreciso Pérez por Giménez (delantero por volante), y Boca comenzó a trabajar con otros fundamentos, tanto que le alcanzó para revertir un resultado que parecía sentenciado mucho tiempo antes.
El intento fue de Marchant, una pieza importante de este juvenil que presentó Bianchi ante Vasco Da Gama. El empate fue justo y Boca estuvo cerca del triunfo. Boca: Abbondancieri; Calvo, Barbosa, Portillo, Jorginho; Marchant, Pinto, Fioretto, O. Pérez; Colautti y Carreño. DT: C. Bianchi. Vasco da Gama: Helton; Patricio, Odvan, Geder, Bovio; Gilberto, Fabiano Eller, Joao Paulo, Lima; Euller y Leonardo. DT: Helio dos Anjos. Goles: ST 19m Odvan (V), 33m Barbosa (B), 34m Carreño (B), 39m Euller (V).
Cambios: ST 13m Giménez por Pérez y Pereda por Fioretto (B), 20m Ely por Leonardo (V), 26m Wagner por Joao Paulo (V), 40m Siston por Fabiano Eller (V).
Dejá tu comentario