15 de mayo 2006 - 00:00

Boca vivió su fiesta ganándole a Olimpo

Se terminó la temporada, aunque todavía faltan jugarse las promociones. Ayer se clasificaron para la Copa Libertadores de América y la Sudamericana Banfield y Vélez sumándose a Boca, River y Gimnasia y Esgrima La Plata. A estos cinco se agregan Lanús y San Lorenzo en la Copa Sudamericana. El que quedó afuera de todas las copas fue Independiente. Boca se despidió ganándolepor 2 a 0 a Olimpo, pero Palermo no marcó goles, por lo que el goleador del torneo fue Gonzalo Vargas de Gimnasia y Esgrima La Plata. Lanús fue subcampeón y en la mejor campaña de un equipo ascendido a Primera de la última década, Gimnasia y Esgrima de Jujuy, finalizó cuarto, aunque su técnico Mario Gómez renunció y lo reemplaza José María Bianco.

Sebastián Battaglialevanta la copa rodeadopor el plantel de Boca,que ayer derrotó aOlimpo y tuvo un festejocompleto.
Sebastián Battaglia levanta la copa rodeado por el plantel de Boca, que ayer derrotó a Olimpo y tuvo un festejo completo.
El partido de fútbol fue lo que menos importó. Boca festejó un nuevo campeonato y lo hizo con alegría, pero sin euforia desmedida contagiado por un equipo que se aisló durante 90 minutos del clima externo para ganarle con seguridad y madurez a Olimpo.

Primero la vuelta olímpica caminando de los jugadores con sus familiares y después la fiesta con fuegos artificiales y una nueva vuelta olímpica, esta vez al trote para que todo el estadio los aplauda.

En el medio de los festejos hubo un partido oficial, que interesaba para la estadística y para intentar que Martín Palermo marcara un tanto para igualar al uruguayo Gonzalo Vargas de Gimnasia como máximo goleadordel torneo. Por eso Boca primero aseguró el resultado poniéndose en ventaja con un cabezazo de Silvestre y después se dedicó a intentar que Palermo marcara un gol. Lo buscaron de todas las maneras con centros para su cabeza y con toques cortos para que le pegara con su pierna zurda, pero no pudo ser.

Olimpo tomó como un reto personal que Palermo no marcara un gol y se dedicó más a eliminar al rubio centrodelantero que a buscar el empate. El uruguayo Lucas lo anuló en el juego aéreo y con Pinto se turnaron para marcarlo cuando la pelota venía a ras del piso.

En el resto del campo el dominio de Boca fue abrumador. Con Gago como salida clara y con la habilidad de Insúa como eje ofensivo llegó al área cuantas veces se lo propuso y no ganó por más goles por la obsesión que los marcara Palermo.

Sin embargo, fue Rodrigo Palacio quien aseguró el resultado con una rápida y justa definición ante un buen pase de Insúa, y después se fue de la cancha aclamado por su público para que ingresara Guillermo Barros Schelotto.

Olimpo tuvo como única arma ofensiva la pelota deteniday su ataque más peligroso fue un centro que cabeceó Juan Fernández obligando a Abbondanzieri a estirarse para desviar por arriba del travesaño.

Boca volvió a demostrar que es el mejor equipo del fútbol argentino y un justo campeón. Un equipo maduro que sabe graduar sus fuerzas para aprovechar sus oportunidades y que tiene individualidades que desequilibran en todos los sectores. Ayer, jugando sin exigirse, volvió a mostrar la ubicuidad de Daniel Díaz en defensa, la capacidad de quite y distribución de juego de Fernando Gago. La habilidad desequilibrante de Federico Insúa y la velocidad electrizante de Rodrigo Palacio. Armas que lo llevaron a ser un justo campeón.

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