Demostró que era el mejor equipo, sumando a su habitual poder ofensivo una buena defensa, de la cual tradicionalmente carecía. Enorgullece a Latinoamérica porque le brinda 9 títulos mundiales de fútbol contra 8 de Europa. Brasil aporta 5 de esos 9; y los otros cuatro, Argentina y Uruguay. Curiosamente, es el Mercosur básico y los tres -más curiosidad-que, junto con Nigeria encabezan el riesgo-país en el mundo. Con esto podría decirse: "Afortunado en el fútbol..., desafortunado en la economía". El seleccionado revelación fue el de Turquía (tercero), superando al de Corea, al que favorecieron el ser local y algunos arbitrajes. El más dolido, el seleccionado español. Su partido con Corea fue el mayor "robo" arbitral de este Mundial y los españoles bien podrían decir que pudieron estar en esa final en lugar de Alemania. En la foto se observan los festejos multitudinarios en la avenida Paulista de San Pablo y el goleador Ronaldo alzando el ansiado trofeo.
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Nadie -en ninguna parte-estará pensando a estas horas las dificultades que tuvo este equipo campeón para superar la fase clasificatoria, donde debió esperar hasta el último partido para ganar ese derecho. También que el equipo demostró que no hacía falta la ayuda de nadie para ganar partidos por derecho propio (y este párrafo va para la FIFA y los pésimos árbitros que protagonizaron este Mundial). Tampoco hoy -su técnico-Luis Felipe Scolari tendrá que dar explicaciones a ningún compatriota para responder por qué razón no llamó a Romario (el otro jugador con la «R» que según «la torcida» brasileña y su propio presidente Fernando Henrique Cardoso debía ser nominado).
Brasil es el legítimo e inne gable campeón. El equipo que siempre expuso un poco más que los demás y no es de su incumbencia que hayan quedado en el camino equipos como Argentina, Francia, Portugal, Italia o España, que en algún momento sacaron cartel de «candidatos» y estuvieron al frente o en los primeros lugares de las encuestas según el momento.
Los brasileños lograron una posibilidad cierta de lograr el pentacampeonato, a pesar que desde la otra llave venía un equipo alemán sólido, estructurado, con una defensa firme a partir de la eficacia del arquero Oliver Khan (que pagará seguramente de por vida su error en el primer gol) y potente en el juego aéreo. No jugó bien. Esta vez no tuvo las «mandadas» por los laterales de Cafú y Roberto Carlos. Apenas algunos chispazos de Ronaldinho y alguna vez Rivaldo. Tuvo a Ronaldo, que perdió en dos mano a mano y ganó en otros dos. A Brasil le sobró con eso para ganar un torneo que a todas luces es merecedor.
Ahora viene Alemania. El Mundial donde ya se habla de cambios. Como adelanto digamos: Brasil (el campeón) debe jugar las eliminatorias, dejando un lugar menos en Sudamérica; la confederación sudamericana dice que se va a mantener el formato de las eliminatorias anteriores (la UEFA ya adelantó que no dará los jugadores dos años seguidos) y todo Brasil ahora quiere que Scolari permanezca, por lo menos, hasta la finalización de la Copa América, porque adelantó que campeón o no dejaba la dirección técnica. Son temas que comenzarán a rodar de ahora en más.
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