Brasil tendrá un duro reto en la Copa de las Confederaciones
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En el sorteo se vivió un momento de confusión por un error del secretario general de la FIFA, Jerome Valcke.
En 1999, Brasil perdió 4-3 frente a los aztecas en la final de la segunda edición de la Copa Confederaciones.
Por su parte, el vigente campeón del mundial se enfrentará con el último ganador de la Copa América el 16 de junio en Recife.
"No estamos aquí a modo de ensayo general para ver las posibilidades y oportunidades de Brasil, sino que es un torneo de campeones, será un campeonato maravilloso", dijo el presidente de la FIFA, Joseph Blatter, que abrió la ceremonia y reafirmó su confianza en Brasil para la organización de este torneo previo a la Copa del Mundo 2014.
La presidenta de Brasil, Dilma Rousseff, afirmó por su parte que su país será "el mejor" organizador de ambos torneos.
"Vamos a ser el mejor organizador", aseguró la mandataria al participar también del sorteo.
"Mostraremos en la Copa de las Confederaciones que Brasil tiene todos los medios para organizar el Mundial 2014, y tendremos la Copa del Mundo más alegre y mejor organizada de todos los tiempos", añadió la mandataria.
En total se jugarán 16 partidos: 12 en la primera fase, dos de semifinales, el tercer lugar y la final. El torneo se celebrará en seis de las 12 sedes del Mundial 2014: Belo Horizonte, Brasilia, Fortaleza, Recife, Río de Janeiro y Salvador.
El sorteo tuvo un momento de confusión, cuando el secretario general de la FIFA, Jerome Valcke, confundió la posición de los equipos en el Grupo B.
"Todo está bien, todos están felices porque finalmente sabemos quién jugará contra quién", dijo un vocero de la FIFA en una rueda de prensa posterior al sorteo.
La FIFA se reunió el viernes con el Comité Organizador Local (COL) y confía que todas las obras "serán entregadas dentro del plazo establecido".
"Sabemos que todo no será perfecto, pero yo sé que será entregado a tiempo", lanzó Blatter después del encuentro, siguiendo una línea de la FIFA de bajar su nivel de exigencia en la organización de ambos torneos.
De hecho, Valcke había dicho el viernes que la organización debió adaptarse a Brasil y se convirtió en la "FIFA samba, más flexibles".
Más allá de los estadios, que están dentro del cronograma, Brasil enfrenta importantes retos de infraestructura urbana y la urgencia de modernizar y ampliar la capacidad de sus colapsados aeropuertos.
Hasta ahora, la FIFA vendió 132.000 entradas para la cita de 2013 en etapa de preventa. La próxima semana arranca la venta general de ingresos.



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