El triunfo de Guillermo Cañas ante el español Alberto Martín, por 6-2, 4-6, 6-2, 2-6 y 6-4, sobresalió, en una jornada de resultados negativos para el tenis argentino, en el tercer día de competencia en Roland Garros, donde perdieron Agustín Calleri, Mariano Puerta, José Acasuso, Paola Suárez y Mariana Díaz Oliva.
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Como para demostrar que no siente secuelas de las lesiones que lo aquejaron el año pasado, Cañas superó sin atenuantes (a pesar de esos cinco sets) a un jugador complicado como Martín, especialista en polvo de ladrillo.
El triunfo le sirve a Cañas como para esperar con confianza el partido por tercera ronda, donde deberá enfrentar al inglés Tim Henman, al que ya derrotó en el US Open del '99, aunque el propio Cañas se encarga de aclarar que «las circunstancias eran diferentes y el precedente no vale como parámetro». Sin embargo, el argentino confía en sus condiciones: «Estoy entrenándome para ganar torneos, no sólo para pasar partidos. Un Grand Slam es algo aún lejano para mí, pero estoy en una tercera vuelta y daré lo máximo posible para llegar hasta donde sea».
Como ante Coria, el defensor del título, Gustavo Kuerten, ratificó su condición de gran favorito. Esta vez, el brasileño eliminó a Calleri, que jugó bien, desarrolló su habitual juego de potencia desde el fondo de la cancha y se equivocó poco; pero padeció la solvencia de Kuerten y, finalmente, cayó por un triple 6-4.
Otro de los que se despidió jugando en buen nivel fue Acasuso, superado por el sueco Thomas Enqvist, por 4-6, 6-3, 6-4 y 7-5. El jugador más joven del torneo (Acasuso), de 18 años, ganó el primer set con autoridad y, después de perder el segundo, tuvo ventajas en el tercero (3-1) y en el cuarto (3-0), pero se desconcentró en algunos puntos clave y lo pagó con la derrota. Algo parecido le sucedió a Mariano Puerta, derrotado por el checo Bohdan Ulihrach por 2-6, 6-3, 6-3 y 6-3.
Entre las damas, Suárez perdió por 6-3 y 6-4 ante la belga Justine Henin. La Argentina no consigue superar el estigma que la persigue en el abierto francés, dado que nunca pudo superar la segunda ronda al cabo de cinco participaciones (perdió en 1995, 1996, 1998 y 1999.
En tanto, Díaz Oliva fue eliminada por la belga Kim Klijsters (7-5 y 6-1), una de las máximas esperanzas de tenis temenino, quien ya había dejado en el camino en la primera ronda a la juvenil María Emilia Salerni.
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