30 de enero 2002 - 00:00

Chievo vence a la Lazio y se acerca

El Chievo Verona, con un excelente juego y remontando un marcador que se le había puesto adverso muy pronto, se hizo con un importante triunfo casero ante el Lazio (3-1), en partido de la sexta jornada de la Primera división italiana de fútbol, aplazado el 19 de diciembre por estar el terreno de juego helado.
   
El partido, importante para ambos equipos en su lucha por el objetivo de la cuarta plaza liguera -la última de acceso a la próxima Liga de Campeones de Europa-, tuvo el justo triunfo del Chievo Verona.
   
Ello reafirma al equipo veronés en la ansiada cuarta plaza, pese a que el colegiado Pierluigi Collina tuvo dos decisiones erróneas en su contra que pudieron ser decisivas: el gol lacial partió en claro fuera de juego y la errónea anulación de un tanto local que suponía entonces el 2-1. De ahí, también, el gran mérito de la remontada veronesa.
   
Gaizka Mendieta, pese a que su equipo llegaba con siete bajas, no jugó de salida (lo hizo en el minuto 73) ya que el técnico lacial, Alberto Zaccheroni, prefirió alinear en su lugar a un más defensivo Dino Baggio, dejando tan sólo en punta al argentino Claudio "Piojo" López.
   
Y, precisamente, Claudio López, apoyado en buenos pases de Stefano Fiore, fue el gran protagonista del primer cuarto de hora del encuentro. Su rapidez rompió los intentos de la defensa del Chievo Verona de dejarle en fuera de juego y se plantó solo en varias ocasiones ante la meta defendida por Lupatelli.
   
Fue, sin embargo, en un claro fuera de juego no señalado, cuando Claudio López, tras recibir una excelente asistencia de Fiore, logró batir la meta local, con un disparo que se coló entre las piernas del portero, y situar el 0-1 (m.7). De nada sirvieron las justas protestas de los defensores del Chievo solicitando la ilegal posición del argentino.
   
Un "Piojo" López que pudo machacar en los minutos 9 y 11, esta vez partiendo en posición legal, pero en la primera ocasión envió fuera por poco un balón elevado ante la salida de Lupatelli, y en la segunda estrelló su disparo en el poste derecho.
   
No mató en ese momento al Chievo y estaba claro ya que lo podía pagar, y caro. Ocurrió así, pues el equipo veronés empezó a emerger en su juego, a llevar el mando y a llegar con peligro a la meta lacial. El 1-1, sin embargo, no llegó hasta el primer minuto del segundo tiempo, al aprovecharse Marazzina de un claro error defensivo múltiple del Lazio.
   
El empate dio alas al Chievo, que cada vez era más excelentemente movido por Eugenio Corini, jugador que ya hace meses Pep Guardiola destacó como uno de los que más le habían sorprendido de la liga italiana. En cambio, el Lazio se veía ya agobiado, se convertía aún en más defensivo y dejaba cada vez más en solitario a Claudio López, que seguía asustando al rival con su velocidad.
   
En el minuto 63, el colegiado Collina, que representará a Italia en el mundial "Japón/Corea del Sur'2002", a instancias de uno de sus jueces de línea, se volvió a equivocar gravemente en contra del Chievo: anuló un gol al brasileño Eriberto, por un fuera de juego que no existió, ya que estaba en posición legal cuando recogió el balón en un rechace del meta Angelo Peruzzi a disparo de Marazzina.
   
La errónea señalización arbitral no rebajó el buen juego ni los ánimos del Chievo Verona, que siguió cercando la meta lacial y dispuso de nuevas ocasiones para adelantarse en el marcador, en especial por medio de Cossatto (m.73), que envió alto en excelente posición.
   
El centro del campo del Lazio no existía y Zaccheroni se decidió a sacar a Mendieta (m.73), por el argentino Lucas Castroman. Sirvió de muy poco, pues el Chievo Verona logró, por fin, su justo premio en el minuto 78, en un disparo raso y junto al palo de Eugenio Corini que hizo inútil la estirada de Peruzzi.
   
Pese a su ventaja, el Chievo siguió jugando con gusto, no se cerró en defensa de los tres puntos, sino que quiso "amarrarlos" a base de buscar la meta rival. Lo consiguió en el minuto 88, cuando Negro agarró a un rival dentro del área y el colegiado señaló la pena máxima.
   
Corini no perdonó y estableció el 3-1. El Chievo se lleva los tres puntos con todo merecimiento y hundía aún más a un Lazio que no supo, primero, machacar en el cuarto de hora inicial y que, luego, fue demasiado conservador y recibió una lección. Eso sí, reencontró al buen Claudio Lopez.

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