El que pudo ver las alternativas de esos seis minutos finales del partido que Colón perdió frente a River debe haber sacado conclusiones diversas. Sin embargo, en algún punto debe haber coincidencias: que el encuentro tuvo final relativamente feliz sólo por la actitud de dos personas: la paciente espera del árbitro Oscar Sequeira y la constancia del «Bichi» Fuertes con un grupo de inadaptados que se sentían molestos por una decisión de expulsar ( correctamente) al arquero Tombolini por cometer un foul a Cavenaghi «siendo el último hombre».
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Estas actitudes sirvieron para que Colón perdiera apenas los tres puntos y no le fueran aplicadas «los nueve de castigo por promover desórdenes». Colón jugó bien, tal vez mejor que su oponente, pero la culpa no es del árbitro, como intempestivamente señaló el titular de la entidad santafesina, Pedro Vignati, cuando señaló: «Sugiero que hagan un campeonato aparte para River y Boca», como muestra de su disgusto por la actuación de Sequeira. Tal vez, pensando en el gol anulado o el penal que cobró Baldassi en Salta que dejó eliminado al equipo de la Copa Sudamericana ante Boca.
Más sugestivo aún fue cuando dijo que «está pensando en dar un paso al costado» en su tarea de dirigente «por lo que viene sucediendo últimamente... En este ambiente no se puede decir la verdad, uno está siempre limitado». El tiempo (las horas en este caso) suele dar lugar a la reflexión, y en el mediodía de ayer el vicepresidente Patricio Fleming se mostró mucho más reflexivo cuando indicó que « algunos árbitros se ven influidos», aunque agregó: «La culpa es de la Policía...; nosotros no tenemos relación con los barrabravas, no damos entradas y cinco tarados se suben al alambrado y la Policía no hace nada».
No hay que olvidar que ahorael Tribunal de Penas puede actuar de oficio y, aunque el partido haya terminado, habrá que replantear posiciones y actitudes.
Se dice que Colón hará llegar hoy una protesta formal a la AFA por lo sucedido. No sabemos cuál será el argumento, si es que los hay...; por ahora nos quedamos pensando en que la entidad sale al ruedo para que, en el caso de penas ( seguramente amonestaciones, en este caso), no sean demasiado onerosas.
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