Más allá de que hay varias categorías en el automovilismo, se considera que en la Fórmula 1 están los mejores 20 pilotos de todo el planeta. Llegar allí no es nada fácil y es un camino donde tampoco alcanza con tener solo talento, ya que hay que tener varios factores en cuenta para poder lograr un asiento.
Para Alessandro Zanardi, quién nació el 23 de octubre de 1966 en Bolonia, Italia, llegar al Gran Circo siempre fue su sueño. Incluso, estaba muy cerca del Autódromo Enzo e Dino Ferrari, dónde se celebra el Gran Premio de Imola. Hijo de un fontanero y una costurera, la velocidad fue su gran pasión de joven.
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Zanardi encontró su pasión tras el paso por la Fórmula 1.
El impactante accidente de Alex Zanardi en Fórmula 1
Tras buenos desempeños en la F3, llegó a la Fórmula 1 en 1991 de la mano del equipo Jordan, dónde no consiguió grandes resultados y quedó sin asiento en 1994. Regresó en 1999, esta vez a Williams, pero hasta allí llegó su aventura. En 2001, para su desgracia, un accidente cambiaría todo.
Zanardi se había logrado destacar en la serie CART, dónde fue dos veces campeón. Retornó allí en 2001 después del paso frustrado por el Gran Circo y a falta de 13 vueltas para el final del EuroSpeedway, sufrió un terrible accidente. Perdió el control de su auto e impactó contra el de Alex Tagliani. El impacto partió a la mitad la cabina dónde van sentados los pilotos, lo que lo hizo perder tres cuartas partes del volumen sanguíneo.
Tras ser atendido de emergencia, pudieron salvarle la vida pero fue necesario amputar ambas piernas por encima de sus rodillas. Se había terminado la aventura en el automovilismo para Alex Zanardi, pero este no bajaría los brazos y reinventaría su carrera deportiva.
No dejó de competir: la nueva vida de Alex Zanardi como atleta paralímpico
Después de realizar una rehabilitación física y buscar ayuda psicológica y emocional, el italiano mantuvo la velocidad como su actividad favorita. El ciclismo de mano fue su nueva pasión y tras un gran recorrido, clasificó a los Juegos Paralímpicos de Londres 2012.
Consiguió en su debut dos medallas de oro. Cuatro años más tarde, en Río de Janeiro 2016, volvió a consagrarse con la medalla dorada y una de plata con un valor incalculable: fue un 15 de septiembre, 15 años después del accidente en Alemania que cambió su vida para siempre.
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