El delantero Aymen Hussein vivió un camino tan accidentado como emotivo hacia su estreno en una Copa del Mundo. Apenas dos semanas después de haber sido retenido durante varias horas por autoridades migratorias de Estados Unidos, el atacante iraquí convirtió uno de los goles más importantes de su carrera en el debut de Irak en el Mundial 2026.
Aunque su selección cayó por 4-1 frente a Noruega, el tanto de Hussein representó apenas el segundo gol de la historia iraquí en una Copa del Mundo y se transformó en uno de los momentos más destacados de la jornada.
A comienzos de mes, la presencia del delantero en el torneo llegó a estar en duda. Hussein y otro integrante de la delegación iraquí fueron demorados por agentes aduaneros estadounidenses durante su ingreso al país, situación que generó preocupación dentro del plantel.
Sin embargo, el atacante logró incorporarse a la preparación y terminó siendo titular en el estreno mundialista de su selección ante el conjunto nórdico.
Un gol histórico para Irak
El encuentro disputado en el Gillette Stadium parecía inclinarse rápidamente hacia el lado noruego cuando Erling Haaland abrió el marcador a los 29 minutos.
Pero Irak reaccionó y encontró la igualdad nueve minutos más tarde gracias a su principal referente ofensivo. La jugada nació por la banda izquierda, donde Amir Alammari logró controlar una pelota cerca de la línea de fondo antes de enviar un centro al área.
El envío superó a los defensores de Noruega y encontró a Hussein en posición ideal para conectar un potente cabezazo. La pelota picó delante del arquero Orjan Nyland, que no logró contener el remate pese a su estirada.
El gol desató la euforia entre los miles de hinchas iraquíes presentes en el estadio, que celebraron un momento histórico para una selección que regresó a una Copa del Mundo después de cuatro décadas.
El respaldo de su entrenador
Más allá del resultado final, el técnico Graham Arnold destacó el rendimiento de su delantero y minimizó el impacto del autogol que convirtió en los minutos finales del encuentro.
“Prefiero recordar así su actuación y la manera en que ha jugado”, afirmó el entrenador. Arnold resaltó además el esfuerzo realizado por Hussein para llegar en condiciones al torneo.
“Ha tenido bastantes lesiones durante la temporada pero ha podido completar 90 minutos... Es el tipo de jugador al que es muy difícil controlar dentro del área. Estoy muy orgulloso de él”, señaló.
El regreso de Irak al Mundial
La actuación de Hussein tuvo un significado especial para el fútbol iraquí, que disputa apenas su segunda Copa del Mundo y la primera desde México 1986.
Tras el encuentro, el delantero se mostró golpeado por la derrota mientras saludaba a los jugadores noruegos, aunque sus compañeros valoraron el impacto emocional que tuvo su gol. “Es un momento de orgullo para él”, expresó el defensor Hussein Ali.
“Pero, por supuesto, con el resultado final, es difícil celebrar un gol así. Ya pensamos en el próximo partido”, agregó. Pese al traspié inicial, el cuerpo técnico considera que hubo aspectos positivos en el rendimiento del equipo.
Arnold destacó especialmente la actitud mostrada durante gran parte del encuentro y aseguró que el plantel sacará conclusiones importantes de la derrota. “Me sentí muy orgulloso de los primeros 65-70 minutos”, sostuvo.
“Un par de errores, a este nivel, siempre te los hacen pagar. Así que tenemos que aprender lecciones de esas fallas”, agregó.
El entrenador también valoró la experiencia que vivió la delegación en Estados Unidos, luego de los inconvenientes migratorios sufridos por algunos integrantes del plantel.
“FIFA, incluso Estados Unidos, no se trata de política; se trata de fútbol”, afirmó. “La manera en que nos han tratado ha sido de primera”, concluyó.
Ahora, Irak intentará recuperarse cuando enfrente a Francia el próximo lunes en Filadelfia, con la esperanza de seguir escribiendo páginas históricas en su regreso al escenario más importante del fútbol mundial.