El holandés Arjen Roben protagonizó una de las jugadas más ridículas de los últimos tiempos en el fútbol alemán. El delantero de Bayern Munich vio que la pelota se le iba larga y se tiró dentro del área sin darse cuenta que no lo rodeaba ningún defensor. El árbitro le sacó rápidamente la tarjeta amarilla.
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Bayern Munich avanzó con esfuerzo a los cuartos de final de la Copa de Alemania, cuyo título conquistó en 15 ocasiones, tras vencer en tiempo de descuento por 2-1 a Bochum, de la segunda división.
No había arrancado bien el partido para el también líder de la Bundesliga, pues el italiano Giovanni Federico puso en ventaja a los dueños de casa a los 26 minutos del primer tiempo. Toni Kroos a los 7 del segundo tiempo y el holandés Robben en tiempo de descuento dieron vuelta el marcador.