Hace 45 años, Diego Maradona debutaba en Primera y empezaba la leyenda

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Un 20 de octubre de 1976 debutaba Diego en el fútbol de Primera. Fue ante un Talleres que peleaba los primeros puestos, entró desde el banco y fue el inicio de la leyenda.

Bajo el sol primaveral, once jugadores de Argentinos Juniors ingresaron a su cancha para enfrentar a Talleres de Córdoba por la octava fecha del Nacional sin darse cuenta de que un rato después entrarían en la historia.

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Hacia las cuatro y media de la tarde, mientras en las tribunas se comentaba lo bien que jugaban los cordobeses, en el vestuario local el entretiempo se iba entre lamentos y silencios. Argentinos perdía 1 a 0 y todos miraron a un chiquilín de pelo largo y enrulado que parecía no tener nervios en el pellejo.

Juan Carlos Montes, el entrenador, le preguntó lo que el resto de jugadores sabía que le iba a preguntar:

–Nene, ¿te animás?

–Sí –sonrió el nene.

–Bue­no, entrá, jugá y la primera pelota que agarrás, tirá un caño.

El chiquilín se puso de pie, se alzó los pantaloncitos hasta el ombligo por­que le quedaban demasiado largos y esperó la señal del capitán del equipo para ir rumbo al campo.

El chiquilín tenía quince años, once meses y veinte días. Era Diego Armando Maradona. Era el jugador más joven en la historia del fútbol argentino.

Con la 16 en la espalda y el corazón latiendo a mil, Pelusa entró, tiró ese túnel y avisó que llegaba para conquistar el mundo del fútbol.

El miércoles se cumplieron 45 años del debut oficial de Diego en el Bicho y, por ende, en el fútbol de Primera División. Y es el primer aniversario de este tipo sin él entre nosotros. Por eso, la emoción es aún más fuerte, más profunda, más maradoniana.

Fue ante Talleres, en La Paternal, en un partido que tuvo miles de hinchas, pero millones dicen haber estado.

Maradona recordó detalles de su debut en Argentinos

Según contó Maradona años después, Montes, su DT de ese momento, ya lo venía probando en los entrenamientos, poniéndolo junto al equipo titular de Argentinos. Y fue ese miércoles caluroso de octubre cuando le llegó su primera vez, aunque entrando desde el banco.

"En la práctica del martes se me acercó el DT y me dijo: 'mire que mañana va a ir al banco de Primera'. No me salían las palabras, entonces dije: '¿qué?, ¿cómo?'. Y él me repitió: 'sí, va a ir al banco de Primera, prepárese bien que va a entrar'. De ahí mismo me fui corriendo con el corazón en la boca a contarme a mi viejo, a mi vieja. Y, claro, le conté a la Tota y a los dos segundos lo sabía todo Fiorito", recordó Diego.

Llegó el día, un miércoles que, como se dijo antes y se repite, el calor era importante. ¿Y qué tiene que ver con el debut? El mismo Maradó lo contó: "Nosotros éramos tan pobres que el partido con Talleres se jugaba a las 3 ó 4 de la tarde, un sol de la p... madre, que te rompía, pero yo el único pantalón que tenía era el de corderoy".

La cuestión de la que hablaba Maradona, que por aquel entonces estaba a punto de cumplir 16 años, era que "los guachos usaban los de corderoy en invierno y yo le mandé derecho, qué me importaba a mí el calor si yo tenía el corazón que me latía de una manera increíble". La ilusión del debut pudo más que los grados o el look.

"Me fui en el tren, tomé el 44, el 135, Boyacá y Jonte, y ahí nos encontramos con los jugadores de Argentinos. Me miraban con el pantalón de corderoy y decían 'este se equivocó de placard'. ¿Qué placard si no teníamos ni placard? Pero bueno, después cuando entramos al vestuario sentí que tocaba el cielo con las manos porque entre los 16 estaba yo, con el número 16", siguió Diego.

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El recuerdo del debut

Ese miércoles 20/10, Talleres, que venía peleando el torneo y llevó mucha gente al estadio de Argentinos, arrancó mejor y se puso 1-0 con gol de Luis Dueña, el Hacha, a los 27 minutos de juego. "En el PT podríamos haber hecho tres goles. Todo se emparejó con el ingreso de Diego en la segunda etapa. Era un petiso de rulos, con rapidez mental y unas piernas bien trabajadas", recordó el autor del único tanto del partido.

Montes decidió sacar a Rubén Giacobetti (quien había perdido la marca en el gol de la T) y mandar a la cancha a Diego. "Me reemplazó el mejor del mundo, no cualquiera. Fue un shock gozar el caño que le tiró a Cabrera", dijo quien le dejó el lugar al 16, que en un primer momento no le gustó nada salir, pero con el tiempo supo que fue algo histórico.

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Caño de presentación

El caño. El famoso caño. Existió, claro. Hay distintas versiones y una realidad: su DT le pidió que lo intente y Diego lo tiró. El que se lo comió fue Juan Cabrera. "Rubén Bravo, nuestro entrenador, no nos había advertido en ningún momento de la habilidad de Diego. Por eso, el Chacho Cabrera, quien se acercó a marcarlo en una de las primeras jugadas, se comió un caño impresionante. Lo cargamos bastante con ese caño al pobre Chacho, pero la verdad es que cualquiera de nosotros que hubiera ido a marcarlo, también se lo habría comido. Fue uno de esos caños limpitos, que no se olvidan, que justifican el precio de una entrada", detalló el Hacha Ludueña, un testigo de lujo.

¿Y Diego qué dijo de su lujo? Primero, aclaró que no fue en la primera pelota que tocó, algo que se rumoreó: “No fue la primera -aseguró-. La primera me acuerdo que hice un pique y no llegué. A la tercera se comió el caño. Cuando me dieron la pelota y le hice así, pac, tac, caño". Leer la frase te hace imaginar a él contándolo, con su manera eterna.

Habrá que ver la jugada para confirmar cómo fue, pero no, no hay video. Sí hay imágenes del partido, como que en la primera bola que agarró Diego, sacando del medio, ya encaró y gambeteó, pero no de ese caño.

"En ese partido empieza mi gran ilusión de jugar en equipos grandes, comprarle la casa a mi mamá, sentir que podía jugar en Boca, en la Selección... Empieza todo un sueño que con mis amigos fantaseábamos, pero que parecía imposible. Cuando debuté ya empecé a acariciarlo, a sentirlo más cerca", reveló Maradona, hace algunos años, en otro aniversario al 20 de octubre.

Lo que vino después del debut ya es historia, leyenda y fútbol en toda su expresión. Boca, Barcelona, Napoli, Sevilla, Newell's y otra vez Boca. La Selección, los Mundiales, la Mano de Dios, el Gol del Siglo, la Copa en sus manos... DT en Emiratos Árabes, Dorados, Gimnasia. Y así podemos seguir.

El 20 de octubre no es una fecha más en el mundo del fútbol. Es la primera vez del mejor de todos. El inicio de un camino a ser leyenda. Con caño y con un solo pantalón. "Bueno, después de ese partido pude cambiar el pantalón", avisó Diego. Menos mal.

Extraído de El Gráfico y Olé

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