Una vez que el esloveno Slavko Vinic, de arbitraje tendencioso y favorable al conjunto europeo, marcó el final del partido los futbolistas españoles comenzaron a festejar. Pero en medio de la locura, Lamine Yamal tuvo el gesto de acercarse a Lionel Messi.
El actual delantero del Barcelona saludó y abrazó a la máxima figura histórica del club catalán, en una imagen de respeto mutuo tras disputar la final del Mundial 2026.
El gesto cruzó dos momentos de sus carreras: de aquella imagen de un Messi muy joven junto a un Yamal bebé en una campaña de UNICEF a un cara a cara casi dos décadas después en una final del mundo.
La derrota argentina se volvió más visible durante la ceremonia de premiación. Messi se quebró al bajar del podio y se emocionó mientras los hinchas lo alentaban.