El presidente interino de la Federación Internacional de Lucha (FILA), el serbio Nenad Lalovic, celebró que su deporte mantenga el estatus olímpico en los Juegos de Tokio 2020 y prometió profundizar las transformaciones exigidas por el Comité Olímpico Internacional (COI).
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"La lucha no es un nuevo deporte olímpico, pero lo que estamos presentando hoy es una nueva lucha", sostuvo Lalovic en una conferencia de prensa después de que el COI optara en la asamblea general en Buenos Aires por mantener a su deporte en el programa de los Juegos de 2020 en detrimento del béisbol/sóftbol y el squash.
"El mejor valor de esta campaña fue modernizar nuestro deporte, nos dimos cuenta qué podíamos cambiar, esa fue la experiencia más valiosa de este viaje", añadió Lalovic, que asumió al frente de la FILA después de que el comité ejecutivo del COI pusiera en cuestión en febrero la continuidad olímpica del deporte.
Ante la posibilidad de ser excluida, la lucha emprendió este año varios cambios internos y una fuerte campaña internacional, lo que finalmente rindió hoy sus frutos. Pero Lalovic cree que las transformaciones deben continuar.
"Estamos tratando de actualizar nuestro deporte, de hacerlo más espectacular y observable, con reglas más simples", explicó Lalovic, que aseguró que los cambios ya se verán en los Juegos de Río de Janeiro 2016. "No esperaremos hasta 2020".
Las modificaciones incluyen una "constitución más moderna y democrática", una mayor presencia de mujeres en el deporte y la directiva, independencia de los gobiernos y mayor transparencia.
En lo estrictamente deportivo, Lalovic destacó los cambios para que las competencias sean más ágiles y atractivas, lo que implica modificaciones "en el decorado, la posición de los jueces y la forma en que ingresan los atletas a la arena".
"Cada federación nacional de lucha debe entender que debe actualizar el deporte", pidió Lalovic.
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