El fantasma del default sacude a clubes de fútbol
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El argentino Navone se metió en la final del ATP 250 de Bucarest
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Botafogo demandó al Lyon por una deuda de u$s144 millones
De izquierda a derecha: Bernie Ecclestone, Pinhas Zahavi, Carlos Tevez, Sulaiman Al Fahim y Roman Abramovich.
En ese sentido, la AFA sacó una gran ventaja del contrato con la firma rusa Renova por los amistosos de la Selección, ya que cobró la mitad del contrato (9 millones de dólares) por anticipado. También es poco probable que alguno de los sponsors que le consiguió la empresa española Santa Mónica Sports pueda pedir rescindir su contrato o reducir las cifras firmadas, porque el cambio de técnico renueva las ilusiones del público y la Selección promedia los 30 puntos de rating televisivo cada vez que juega. Tanto es así que las firmas comerciales «se pelean» por entrar como auspiciantes o proveedores.
En algunos casos, las empresas siguen invirtiendo en los clubes del fútbol argentino. Un ejemplo en medio de la crisis es el de una tarjeta de crédito internacional que firmó un contrato como sponsor de River y Boca horas antes del superclásico del domingo pasado.
En el negocio del fútbol todo es posible, como que en plena crisis y caída de la Bolsa, la Universidad de Chile, por intermedio de la sociedad Azul Azul que administra el fútbol del club, entre en la Bolsa con sus accionesy antes de salir (va a ser a mediados de noviembre) sea un éxito de venta y se piense recaudar 20 millones de dólares por 55% de la cartera.
La preocupación en Latinoamérica en el orden deportivo lo marca la federación mexicana de fútbol que diseñó una comisión que preside el secretario de la institución, Decio de María, que estudiará las consecuencias que podrían derivar de la recesión financiera. «Debemos estar preparados para saber de qué forma debemos enfrentar la situación y qué medidas tomaremos cuando ésta llegue al fútbol mexicano.» El grupo de trabajo fue aprobado por los 18 presidentes de los clubes de la división mayor de la liga azteca, que, por encima del torneo brasileño y del argentino, es el mejor pago de todo el continente americano.
En Europa, el fútbol más complicado parece ser el inglés, donde «nuevos multimillonarios», como el ruso Roman Abramovich o el árabe Sulaiman Al Fahim (que compró recientemente al Manchester City al ex premier tailandés Thaksin Shinawatra), invirtieron parte de su fortuna, pero financiaron muchas deudas, por lo que entre todos tienen una acreencia de 3.800 millones de euros. Encabeza la lista el Chelsea de Abramovich, con 792 millones, y le siguen el Manchester United, con 772 millones; el Liverpool, con 582 millones, y el Arsenal, con 343 millones.
Hay clubes en la Premier League inglesa que sufren sin filtros la caída bursátil: el Newcastle, club que acaba de incorporar al argentino Fabricio Coloccini tiene en su camiseta como sponsor -y es su principal sostén comercialal Northern Bank, entidad bancaria recientemente rescatada por el gobierno de Gordon Brown. West Ham, club en el que hasta hace un par de temporadas militaban Mascherano y Tevez, es propiedad del banquero islandés Bjorgour Gudmundsson, que preside el Landsbanki, segundo banco de ese país que por estos días está intervenido por las autoridades gubernamentales de Islandia. Para hundirse más en su propia crisis, West Ham tiene como auspiciante en su camiseta a la agencia de viajes XL, que presentó la quiebra el mes pasado.
La Fórmula Uno piensa reducir sus presupuestos para el año próximo, porque según el presidente de la FIA, Max Mosley: «Está claro que desde las actuales dificultades económicas la Fórmula Uno es insostenible. Se terminaron los días en los que se podían gastar 100, 200 o 300 millones al año». La Fórmula 1 depende en gran pare del ingreso de los bancos; es por esa razón que están aterrados por la probabilidad de que se reduzca el apoyo económico y, como consecuencia, desaparezcan algunas escuderías. En este momento hay 20 pilotos. Si la crisis llega a arrastrar a tres equipos, el parque automotor quedaría con 14 pilotos. Para nada atractivo.
El Comité Organizador de los Juegos Olímpicos de Londres 2012 tenía un presupuesto original de 16.310 millones de dólares. Si esta propuesta fuera modificada, el Comité
Olímpico Internacional vería con desagrado una reestructuración del proyecto; sin embargo, habría un gesto de aprobación si ese presupuesto fuera reducido sutilmente.Para comenzar esa baja ya se modificó el proyecto de la villa olímpica londinense para recortar 320 millones de dólares, teniendo en cuenta que el principal sustento de la inversión lo recibirá Londres de empresas como British Petroleum, British Airways, British Telecom, Adidas y Lloyds TSB. La relación marketing o economía con el deporte es de afinidad desde hace años y se ha transformado en mucho más estrecha desde que entidades financieras participan activamente en las deportivas o que clubes cotizan en ruedas bursátiles del mundo. Por eso mismo no debería extrañar que el deporte, más temprano o más tarde, sufra la actual crisis financiera global.



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