El Real Madrid aplastó al Espanyol y sigue en la pelea
-
Última chance para comprar entradas para el Mundial 2026: la fecha que todos los interesados deben conocer
-
Así es el fixture de la Selección Argentina en el Mundial 2026: días y horarios
Cristiano Ronaldo celebra uno de los tres goles que convirtió en la goleada ante el Espanyol.
Minutos más tarde, en el 15', el mediocampista colombiano reafirmó su intención de mantener la titularidad con un precioso gol, de rosca, desde el borde del área. El tanto subió a su cuenta, pese a que el balón se coló en la malla defendida por el lituano Giedrus Arlauskis tras tocar en un defensa blanquiazul.
Entre uno y otro gol, Cristiano Ronaldo anotó un penal (11') que él mismo provocó. Y justo antes de encarar la pausa, el astro portugués firmó una espectacular jugada personal que, tras una veloz carrera y un par de regates, supuso el cuarto tanto blanco con un fantástico disparo.
Con 45 minutos aún por jugar, todo apuntaba a una sangría, pero el Real Madrid levantó el pie del acelerador y la demoró. El Espanyol, que fue una mera comparsa durante todo el primer acto, pudo, al menos, maquillar su imagen en la segunda parte.
Mermado por la llamada "cláusula del miedo" -Burgui y Asensio, cedidos por el Real Madrid, no pudieron jugar-, las sanciones (Héctor Moreno y Víctor Álvarez) y las lesiones (Felipe Caicedo), el equipo dirigido por el rumano Constantin Galca fue un juguete roto ante el vendaval blanco.
Ofensivamente, los blanquiazules apenas rondaron el arco del costarricense Keylor Navas a la vuelta de la pausa, cuando el Real Madrid, con su tremenda ventaja, se echó una siesta y el paraguayo Hernán Pérez aprovechó para firmar.
En defensa, el desastre pudo ser de proporciones vergonzosas para el Espanyol de no ser por que los de Zidane parecieron satisfechos con el botín de la primera parte.
El recién llegado Arlauskis, que sustituyó a Pau López bajo el arco, no podía haber tenido un estreno más desafortunado.
Al costarricense Óscar Duarte, el otro debutante blanquiazul, tampoco le fue mucho mejor: ayudó al madridista Jesé a anotar el sexto gol blanco.
Con todo hecho desde el minuto 15 y sin alicientes para el desgaste, el Real Madrid fue absolutamente plano en la segunda parte, pese a los intentos de Zidane de reanimarlo moviendo el banco.
Aun así, los goles, como en la primera vuelta, llegaron casi sin querer. Cristiano Ronaldo firmó su triplete en el 82 al rematar de cabeza un medido centro de Jesé. El canterano blanco completó la media docena, con ayuda de Duarte, en el 86'.
Con absoluta placidez, como ya había sucedido en los dos partidos anteriores de Zidane ante su hinchada, el Real Madrid sumó una victoria que le acercó a sus rivales en la cima.
El Espanyol, pese a los nuevos fichajes, confirmó su caída: tan sólo dos puntos en los últimos ocho partidos.




Dejá tu comentario