1 de abril 2005 - 00:00

El tenis va desde el boom deportivo hasta otro comercial

Guillermo Vilas
Guillermo Vilas
Seguramente Guillermo Vilas nunca pensó que iba a producir un boom tenístico de tamaña magnitud. Ni siquiera esta realidad viene a cuento por lo que en la actualidad representa la participación de jugadores entre los top-ten (léase Coria, Gaudio, Nalbandian y, muy cerquita, Cañas), de manera fundamental luego de una final entre dos argentinos en el último Roland Garros.

Sin embargo, tal vez impulsados por estos tenistas, a los que habrá que sumarles la participación de Chela, Zabaleta, Calleri y Mónaco, han producido un interés generalizado que hizo que el público se lanzara en masa a presenciar -por ejemplo-torneos de gran trascendencia como el de la ATP de Buenos Aires, que aumenta su caudal de espectadores desde que se hizo acreedor a una plaza fija.

Tanto fue el interés (y a pesar que al Buenos Aires se le agregó una tribuna suplementaria) que la gran afluencia de público hizo colmar la capacidad, de tal manera que hasta hubo reventa por ejemplo en el partido en que Gaudio enfrentó al juvenil y ascendente español Rafael Nadal. Una situación que no pasó inadvertida por los organizadores, que vale la pena señalar no son otros que los que en estos días tienen la responsabilidad de poner en escena el Nasdaq Open en Key Biscayne. Aprovechando esta circunstancia, y ante esta realidad argentina, es que hubo una reunión especial en Key Biscayne encabezada por el chairman del Abierto de Miami, Butch Butchholz, con la asistencia de Miguel Nido (el puertorriqueño responsable de la ATP en Buenos Aires), y David Tratner (director de comunicaciones del torneo) para tratar sobre el futuro del torneo argentino, que si bien ya fue autorizado para realizarlo en el Lawn Tennis el año próximo, en no más de 45 días se debe firmar un nuevo contrato que posibilite su realización desde 2007 hasta 2012.

De esa charla surgieron posibilidades interesantes, sin dejar de soslayar que hubo coincidencia generalizada de que el público de estas tierras es uno de los más idóneos del mundo en materia de tenis y que entienden que la Argentina se encuentra en franca recuperación económica, como para realizar alguna inversión a futuro.Sintetizando, los temas desarrollados fueron...

Remodelar el Lawn Tennis: Butchholz está dispuesto a hacerse cargo de desplazar una piscina (ya cuenta con la autorización de los socios) que actualmente no permite que se coloque una estructura tubular que permita aumentar la capacidad en 2.000 personas, reacondicionar a nuevo la actual disposición de graderías y colocar butacas fijas en las tribunas de cemento. Los que se inclinan por este proyecto sostienen que el estadio posee la mejor ubicación, y si se mide la tradición no tendría competidor cercano.

Construir un estadio cerrado: la empresa Nordelta, que tiene base en Miami, acercó un proyecto (por mandato de Eduardo Costantini) para la construcción de un estadio con techo corredizo, dicen que similar al Rod Laver de Melbourne, que se realizaría en las inmediaciones de la ciudad bonaerense de Tigre, con la ambición de que se convierta en la capital nacional del tenis. La propuesta -según parece-obligaría a desplazarse a jugadores y gente de Buenos Aires más allá de lo aconsejable.

Reforma del Parque Sarmiento: minutos antes de la reunión, Miguel Nido se había comunicado con Martín Jaite (director del torneo de Buenos Aires), quien le había hecho llegar una intención (o posibilidad) de parte del jefe de la Ciudad, Aníbal Ibarra, de remodelar las instalaciones del Parque, con la construcción de un complejo tenístico con capacidad para 9.000 personas, que en principio tendría fin comunitario y sería entregado a los organizadoresdel torneo 45 días al año. Es más, los gastos de realización se irían amortizando con el canon de lo producido por el mencionado torneo. Tal vez se piense, con algún fundamento, que una realización de esta magnitud es poco conveniente si se piensa que será utilizada una vez al año. Sin embargo, hay datos de la realidad que dicen lo contrario, porque «existe un plan de la ATP de reducir a sólo cuatro (de los nueve que hay en la actualidad) los Super Master Series, y se estima -con fundamentos sólidos-que Buenos Aires puede ser considerada la cuarta ciudad, junto con Madrid, Miami y otra asiática no determinada, porque hay hechos concretos para esgrimir en la pelea por una sede.

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