El mediocampista argentino Pablo Mannara, del Pontevedra, de la Segunda B española, pidió hoy disculpas por haber dicho que "hay que matar a ese árbitro", por el referee David Gómez Carbajo, que el fin de semana pasado lo expulsó en el partido que su equipo perdió por 2 a 1 con Rayo Vallecano y atribuyó su declaración a "un momento de calentura".
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Sin embargo, el futbolista argentino calificó de "vergonzoso" el desempeño del árbitro español, al tiempo que comentó que pidió a la dirigencia del Pontevedra que dirija una carta a las autoridades deportivas españolas.
En declaraciones radiales, Mannara, de 28 años, indicó que "se trató de una expresión en caliente y nada más; yo no quiero que maten a nadie", pero insistió con que el árbitro Gómez Carbajo "perjudicó" a su equipo al expulsar a cuatro jugadores.
"Los argentinos decimos muchas cosas en caliente y después nos arrepentimos", reconoció el volante argentino.
Gómez Carbajo, además de Mannara, expulsó a otros tres jugadores del Pontevedra, y a su técnico Alberto Argibay, provocando la ira de los aficionados del equipo gallego, que arrojaron objetos al campo de juego, obligando al árbitro a dar por finalizado el partido cuando faltaba todavía un minuto.
En declaraciones a la prensa española, Mannara ex jugador de Lanús, Olimpo de Bahía Blanca, Quilmes y Arsenal de Sarandí, había comentado que "si esto sucede en mi país y el árbitro no sale vivo, la gente entra en el campo y lo mata a piñas".
Mannara, que alguna vez en la Argentina estuvo diez fechas suspendido por empujar a un árbitro (jugando para Quilmes, en reserva) agregó que "acá en España es otra cultura. En Argentina están un poco locos y es mejor esto, pero a este árbitro habría que matarlo".
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