Los últimos cuatro años, el ATP de Buenos Aires tuvo como protagonistas excluyentes a los españoles. Tommy Robredo, Juan Carlos Ferrero, y David Ferrer cumplieron grandes actuaciones en el anteúltimo torneo de la gira latinoamericana de polvo de ladrillo. Nicolás Almagro fue campeón en 2011 y finalista hace 12 meses. Ahora intentará recuperar su cetro y será uno de los grandes candidatos.
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Al respecto, en diálogo con ámbito.com, el valenciano dijo que no piensa "lo que hice antes, sino en hacer las cosas lo mejor posible", al tiempo que considera que el deporte español "vive un momento dulce".
Periodista: Después del título en 2011 y la final en 2012 del ATP de Buenos Aires, ahora una buena semana en San Pablo, ¿qué expectativas tenés para esta edición?
Nicolás Almagro: Son momentos diferentes, en los cuales cada uno los vive de una manera diferente. Me encuentro tranquilo, feliz de cómo vengo haciendo las cosas. Ojalá que este año pueda seguir creciendo como tenista. Tampoco me pongo a pensar que hice antes, cada semana hay que hacer lo mejor posible para conseguir el mejor resultado. Con esas ganas vengo este año.
P.:¿Esa misma sintonía tenés para la temporada en general?
N.A.: Ojalá que así sea. La temporada del tenista no es una carrera de velocidad, sino de fondo. Hay que tener paciencia. Soy consciente que vendrá momentos no tan buenos como los que estoy viviendo ahora, y ojalá que los sepa manejar como lo estoy haciendo ahora.
P.: Ferrer dijo en la semana que le gusta empezar la gira acá, vos venís todos los años. ¿Qué les cautiva del torneo y de la ciudad en general?
N.A.: Es una ciudad interesante, con cosas que se pueden disfrutar. Aquí la gente se involucra mucho con el partido. Todo eso nos ayuda a que nos anime a venir año tras año.
P.: ¿Pensás, a partir de tu experiencia, que Buenos Aires podría tener una plaza más importante, como un ATP 500?
N.A.: No sé si quieren o no seguir creciendo, pero Buenos Aires tiene un cuadro realmente duro. No es el cuadro de un 250 y sino el de un torneo más grande
P.: ¿Cuál creés que es el secreto de España para ser potencia, no sólo en Copa Davis sino que nadie se quiere cruzar con un español en un torneo?
N.A.: A ciencia cierta no lo sé. Es verdad que ahora estamos viviendo un momento dulce, en el que las cosas nos salen bien. Si me tengo que quedar con algo, diría que es porque hay muchas instalaciones y muy buenas para entrenar, con grandísimos profesionales. Se trabaja desde las bases, que hace que crezcamos como tenistas y como personas.
P.: ¿Cambió el modelo del jugador español, pasando del especialista en polvo de ladrillo a uno que se adapta a todas las superficies?
N.A.: Creo que es al revés, que es el tenis el que te dice qué tenés que hacer. Esto es renovarse o morir, entonces cada año hay que mejorar, cambiar cosas, para que mejores como tenista y superar lo que conseguiste en años anteriores.
P.: Ese momento dulce que decías lo comparten otras disciplinas, como el básquet, el automovilismo o el handball. ¿Pasa por una escuela o es aprovechar el momento?
N.A.: Siempre digo que cuando las cosas no salían no éramos tan malos, ni ahora que salen somos tan buenos. Siempre nos caracterizamos por las ganas de trabajar y hacer las cosas bien. Ahora apareció una serie de generaciones que nos están llevando a donde estamos. La selección de fútbol es realmente buena, la de básquet es increíble, y lo que ocurrió con la de handball es importante. Fernando Alonso fue un pionero para la Fórmula 1 en España. Ahora hay que intentar estirar esta generación al máximo y ojalá que duremos mucho tiempo.
P.: ¿Qué mensaje le dejarías a las siguientes generaciones a partir de esto?
N.A.: Que intenten disfrutar al máximo el deporte, que es sano e interesante. Que lo hagan con las ganas de querer superarse día a día, pero nunca se rindan, porque hay momentos difíciles y hay que estar preparados para superarlos.
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