En la noche del lunes, Oscar Ferreyra vivió su peor momento como presidente de Los Andes: su casa fue baleada por barras, llegando al punto más álgido de su relación con los violentos. Este martes, el dirigente clamó que los responsables de darle seguridad al fútbol tomen cartas en el asunto.
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Ferreyra detalló que su hogar fue atacado cerca de las 20.30 del lunes, aunque su mujer no estaba. "Había ido de compras, estaba en un negocio a media cuadra. Yo estaba en el club. Fueron balas de grueso calibre, por suerte tengo un paredón en mi casa", contó en declaraciones al canal C5N.
"Nos fuimos porque somos gente de bien y no tenemos que estar envueltos en este tipo de situaciones. Tiene que ver con la vergüenza que me da exponer a mi familia a esto", lanzó el expresidente sobre su renuncia.
Luego, Ferreyra expresó su parecer con vehemencia y dratamismo a raíz de un tweet de Martín Insaurralde, exintendente de Lomas de Zamora y ahora diputado, en el que condenaba el episodio: "Yo necesito acciones, porque de textos lindos estamos todos llenos. Esto salpica para todos lados. Esto, más que de cartitas por Twitter, necesita que se pongan los pantalones".
El exdirigente también dijo que la presión y agresión de los barras de Los Andes vienen desde hace cuatro meses, y "lo sabían el municipio, la policía y la AFA, pero nadie tomó cartas en el asunto".
"La AFA y los políticos están mirando para otro lado, y así estamos mal. Están más interesados en ver cuántos y quiénes viajan al Mundial de Brasil", sentenció.
"El fútbol se tiene que parar. En cinco días renunciaron dos comisiones directivas enteras, la nuestra de Los Andes y la de Estudiantes de Caseros, no sé qué está esperando la AFA", criticó.
En ese sentido, el exdirigente apuntó que "hay un auto identificado. Hubo un seguimiento del vehículo por imágenes. Ojalá terminen todos presos, es hora de que se hagan cargo quienes deban hacerlo".
Por último, Ferreyra expresó que debió dejar su cargo porque "esta es la manera de correrte al costado de la ruta. Sólo un demente se puede quedar. Hay dos facciones de barras, y gente interesada en que esto ocurra. Lo que me pasó es de un vandalismo inusitado".
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