En Sudáfrica se vio uno de los goles que seguramente luchará por ser el mejor del año. Thamsanga Sangweni recibió un rechazo y, antes que pique, le pegó a la pelota de volea y marcó desde más de 30 metros.
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El remate fue tan potente que la pelota, no solo no picó antes de llegar al arco, sino que ingresó en un ángulo, pegado al travesaño. Mucho más lindo es un gol cuando es decisivo, como este de Sangweni por el cual su equipo, Amazulu, derrotó 1 a 0 a Witbank Spurs y avanzó en la Nedbank Cup.
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