6 de octubre 2007 - 00:00

Francia e Inglaterra ganaron y se medirán en semifinales

El partido se disputará el sábado en el estadio Saint-Denis.
El partido se disputará el sábado en el estadio Saint-Denis.
Francia, que derrotó a Nueva Zelanda (20-18), e Inglaterra, que se impuso a Australia (12-10), dieron la vuelta a todos los pronósticos ayer al eliminar a los dos gigantes del Hemisferio Sur en cuartos de final del Mundial de rugby.

Francia sorprendió a Nueva Zelanda en el estadio Millenium de Cardiff y se enfrentará en semifinales a Inglaterra, que venció a Australia, el sábado 13 de octubre en el Stade de France.

Los All Blacks contaban con diez puntos de ventaja en el descanso (13-3), gracias sobre todo a un try de Luke McAlister (17).

Pero los franceses se recuperaron en el segundo período, gracias a dos tries de Thierry Dusautoir (54) y Yannick Jauzion (69), para llegar con dos puntos de ventaja a falta de diez minutos.

Los "Bleus", cuyo último triunfo sobre los All Blacks se remontaba al año 2000, conservaron su ventaja gracias a una buena defensa al final del partido.

Ocho años después de aquella semifinal en que derrotaron a Nueva Zelanda en el Mundial de 1999 (43-31), los franceses escribieron una nueva página importante en la historia de su rugby y siguen camino del sueño de su primer título.

El seleccionador francés, Bernard Laporte, estaba eufórico después de la tensión por una eliminación prematura.

"Bravo a todos los jugadores, que tras el primer partido y la derrota contra Argentina (12-17) han sufrido muchas cosas. La respuesta ha estado ahí. Tenemos ganas de ser campeones del mundo. Hemos batido a un gran equipo y queremos ir más lejos", dijo Laporte.

Los All Blacks conocieron con esta derrota su eliminación más prematura en una Copa del Mundo.

Nueva Zelanda, victoriosa en la primera Copa del Mundo en 1987, había estado siempre entre los cuatro primeros, cayendo en dos ocasiones contra Australia en semifinales (1991, 2003), una vez ante Francia, también en esa misma instancia (1999), y otra contra Sudáfrica en final (1995).

Por su parte, la Inglaterra que todo el mundo decía moribunda dio la sorpresa venciendo en Marsella a Australia (12-10), gracias a doce puntos de Johny Wilkinson, y continúa en carrera para convertirse en la primera nación que conserva su corona mundial.

Cuatro penales de Wilkinson (21, 25, 51, 60), que no obstante erró tres, así como dos drops, bastaron para responder a un penal de Stirling Mortlock (de tres intentados) y a un try de Lote Tuqiri (33) en uno de los pocos instantes donde los ingleses dejaron respirar a los australianos.

En el vestuario inglés se mezclaba euforia, incredulidad y también rabia tras las críticas recibidas por su floja actuación en la fase anterior del Mundial.

"Estoy contento por los chicos por lo que sufrieron tras la derrota ante Sudáfrica (36-0) y les ha llegado la recompensa", afirmó el técnico inglés Brian Ashton.

Los australianos pagaron la falta de acierto de su centro Stirling Mortlock, que falló un drop y tres de sus cuatro penales, entre ellos el que habría dado a los Wallabies la victoria (78).

Wilkinson, con sus doce puntos, se convirtió en el máximo anotador de la historia de la Copa del Mundo de rugby. Antes del encuentro contra Australia acumulaba 222, a cinco del anterior máximo anotador, el escocés Gavin Hastings (227).

Ahora totaliza 234 puntos (1 try, 23 conversiones, 49 penales y 12 drops) después de su decimotercer partido de Copa del Mundo.

Hoy Sudáfrica, campeón mundial en 1995, disputará otro cuarto de final contra Fiyi, en busca de una semifinal contra el ganador del encuentro que enfrenta a los Pumas argentinos con Escocia.

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