Francia y Suiza brindaron una pobre exhibición futbolística y el empate sin tantos castiga a los dos equipos, en su debut en el Grupo G. Ambas selecciones volvieron a repetir el mismo resultado de uno de los partidos de la eliminatoria, donde compartieron grupo y los galos fueron primeros y Suiza debió jugar el repechaje ante Turquía, consiguiendo el pasaje en Estambul.
El contenido al que quiere acceder es exclusivo para suscriptores.
El cero en el resultado y en la calificación del espectáculo representó para Francia el cuarto encuentro consecutivo sin marcar en un Mundial, luego de haberse marchado de Japón y Corea del Sur 2002 sin anotar goles.
Suiza se aferró con disciplina a un esquema defensivo ultraconservador, pero paradójicamente tuvo las dos únicas oportunidades de gol. La primera fue un tiro libre lanzado por Tranquilo Barnetta que pegó en un poste y la segunda un cabezazo de Daniel Gygax que tapó con sus piernas Fabien Barthez.
Un remate rasante y desviado de Vikash Dhorasoo sobre la hora fue la única maniobra de los franceses que llevó peligro.
Franceses y suizos jugaron a no jugar y renunciaron a ponerle ritmo al partido sin brindar talento ni empeño por el espectáculo.
Jugar a no jugar fue para ambos estacionarse en el campo en posiciones casi fijas, evitar cualquier tipo de audacia con una cautela exasperante y limitarse a dejar que los minutos pasaran mientras los aficionados caían en el sopor.
Dejá tu comentario