Dijo una vez Roberto De Vicenzo: "Un torneo de golf no se puede ganar en un hoyo, pero si se lo puede perder". Y justamente a 50 años del fatídico Masters de 1968, en donde "Don Roberto" dejó pasar la chance de ir a desempate con Bob Goalby por no revisar correctamente su tarjeta, el defensor del título Sergio García recordó aquella memorable frase con un catastrófico 13 en el Par 5 del hoyo 15. Nadie pudo salir del asombro al ver al español enviar 5 pelotas al agua.
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No hubo imagen más denigrante y triste como la de ver a un campeón arrastrándose como si fuera un jugador de alto hándicap. Algunos comparaban la vapuleada de Augusta a García como la de Holanda a España en el debut de la Copa del Mundo Brasil 2014, en donde perdieron 5 a 1. Sus 81 golpes (+9) hicieron añicos su posibilidad de ganar como Nicklaus, Faldo y Woods dos Masters de manera consecutiva. Sin embargo, García dijo que pego 13 buenos tiros, solo que la pelota no quedó en el lugar indicado. Insólito.
Tiger Woods 73 (+1) tuvo un comienzo tibio, pero teniendo en cuenta lo difícil que jugó la cancha, cono posiciones de bandera demasiado complicadas para el primer día, no está del todo mal. Le quedan tres rondas por delante, aunque tendrá que apretar un poco el acelerador mañana para evitar una posible fuga de los "consagrados" que se dinamizaron por los primeros lugares del tablero. Uno de ellos es Jordan Spieth, campeón en 2015, que pareció haber jugado en otra cancha. Hilvanó 5 birdies consecutivos del 13 al 17 y lo frenó el bogey del 18 en donde casi emboca desde afuera del Green para par. Su ronda de 66 (-6) le permitieron sacar 2 golpes de ventaja sobre los escoltas Matt Kuchar (68), que busca su primer torneo mayor, y Tony Finau (68) quien el miércoles hizo hoyo en 1 jugando el torneo de Par 3, torciéndose el tobillo durante el festejo, pero que no pareció sentir molestias durante la ronda.
Tampoco su falta de experiencia en Augusta fue un escollo para desplegar un juego francamente extraordinario, aunque nadie la augura mucha supervivencia allí arriba como tampoco a muchos de los jugadores que cerraron sus rondas con vuelta de 69 (Hadwin, Li, Hoffman). Ese score pertenece a quien se ubican en el cuarto lugar como el sueco Henrik Stenson, ex campeón del British Open, y Rory McIlroy, que busca en Augusta completar el Grand Slam. Ambos demostraron estar a la altura de las circunstancias en la ronda inicial y con buenas perspectivas para luchar por el título el fin de semana. El español Cabrera Bello (69) también se ubica en ese lote y es la apuesta de los ibéricos tras la debalce de García.
Phil Mickelson, Ricky Fowler, Zach Johnson y Marc Leishman comparten el undécimo lugar con 70 golpes (-2) y también están a la expectativa.
Ángel Cabrera hizo 76 (+4) y no estuvo para nada conforme con su ronda. Más allá de no pegar mal, no pudo salvar el par cada vez que falló el Green y eso lo dejó en una posición peligrosa para mañana, puesto que podría fallar el corte mañana si no mejora ese aspecto del juego.
Augusta se puso en marcha y muchos de los postulantes aprobaron el primer examen, que fue muy exigente, y que despidió a algunos mucho antes de lo imaginado.
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