El combinado qatarí entrenado por el español Julen Lopetegui arrancó abajo en el marcador hoy en Levi's Stadium de Santa Clara, California, cuando Breel Embolo, delantero del francés Rennes, abrió la cuenta a los 17' de penal para el seleccionado helvético comandado por Murat Yakin y celebró su tercer tanto en un Mundial pues en el anterior había marcado en los triunfos ante su natal Camerún y frente a Serbia.
El argelino nacionalizado Boualem Khoukhi, que milita en Al Sadd, decretó el 1-1 definitivo en el cuarto minuto adicionado por el hondureño Said Martínez en un partido presenciado por el presidente de la FIFA, Gianni Infantino, criticado por una broma relacionada con la ausencia de Italia y a quien el "karma" le pasó factura hoy al no poder festejar un triunfo de su selección nacional.
Este fue el segundo empate de esta Copa, que registra hasta ahora otros tres triunfos (incluidos los de los anfitriones México, por 2-1 ante Sudáfrica el jueves, y Estados Unidos, por 4-1 ante Paraguay, el viernes), después de que la también anfitriona Canadá igualara por idéntico marcador con Bosnia-Herzegovina, "verdugo" de Italia en el repechaje europeo.
Marruecos y Suiza: cómo fue el partido
Suiza no pudo plasmar en la red el dominio que ejerció ante Qatar, con un 69% en el porcentaje de posesión del balón y 19 remates que no tuvieron el destino esperado en un partido al que llegaba como favorita, pero en el que el rival generó la primera situación a los 2' tras un error defensivo de Manuel Akanji, zaguero de Inter de Milán, que no supo aprovechar el belga nacionalizado qatarí Edmilson Junior, cuyo remate resultó demasiado débil.
Un llamado de atención para el equipo de Yakin, que respondió de inmediato con Dan Ndoye, delantero del Nottingham Forest que probó los reflejos de Mahmud Abunada, quien volvería a pasar un sobresalto a los 10' con Michel Aebischer, del Pisa, que falló y remató demasiado alto desde inmejorable posición.
Una falta de Abunada sobre Remo Freuler, del también italiano Bologna, le valió la tarjeta amarilla al arquero qatarí y la sanción del penal que Embolo trocó por gol para darle tranquilidad a Suiza antes del primer tiempo muerto para que los planteles se refrescaran con una temperatura que rondó los 30°C.
La mejor técnica del combinado helvético marcó los ritmos en cancha y aunque Qatar atacó muy esporádicamente con un Edmilson peligroso, Suiza siempre estuvo más cerca de extender su ventaja que su rival del empate, aunque se irían al descanso separados por apenas un gol.
En el complemento, Qatar adelantó sus líneas en cancha y ensayó algunas variantes para refrescar al plantel y renovar energías, pero las altas temperaturas atentaron contra el ritmo del encuentro en el que el equipo de Yakin parecía tener todo bajo control, pero no lograba sentenciar el partido. Por eso, el cabezazo de Khoukhi se sintió como un castigo, tal como pareció reflejarlo el rostro de sus jugadores al final del duelo.
Qatar festejó su primer punto en una Copa del Mundo como si la hubiese ganado y demostró que no deben subestimarlo, como no debería hacerlo Canadá, su rival del próximo jueves en Vancouver en una segunda fecha en la que Suiza irá por revancha ante Bosnia-Herzegovina en Inglewood, Los Angeles.
ANSA