Holan, de las críticas externas a la gloria eterna
-
La alta demanda dispara los valores de las entradas para los Juegos Olímpicos LA2028
-
Se retiró Aaron Ramsey: el jugador "maldito" y los goles que aterrorizaban a millones de celebridades
Ariel Holan cumplió su sueño de salir campeón con Independiente.
A partir del año 2000 decide dar un giro a su vida de 180 grados e iniciar la transición hacia el deporte más popular de la Tierra.
La metodología de Holan como entrenador de fútbol ha resultado tan novedosa como elogiada por el uso de herramientas tecnológicas y prácticas atípicas, como los ensayos de determinados movimientos el mismo día del partido.
La prueba de fuego vino con Independiente conocido como el "Rey de Copas" por su récord de títulos en la Libertadores, pero que no ganaba un trofeo internacional desde 2010, cuando precisamente también se alzó con la Sudamericana.
Desde el primer momento al frente de los Diablos Rojos mostró su fuerte personalidad con decisiones de calado, como la de prescindir de algunos jugadores asentados, incorporar a otros con experiencia como Walter Erviti, Fernando Amorebieta y Emmanuel Gigliotti y darle la titularidad a algunos jóvenes como Ezequiel Barco.
En la pizarra también tiene las ideas claras: juego vertical, explosivo y aceleración en el robo del esférico para sorprender al rival en el menor tiempo posible.
Una fórmula que ha dado sus frutos y ha unido a elenco y afición de Independiente bajo una misma filosofía y una misma dirección.
Sin embargo, el camino no ha sido de rosas, pues hizo frente a la extorsión de un líder de una barra brava que le exigió u$s 50.000 para financiar un viaje con el equipo.
Ese episodio, ocurrido en octubre pasado y que finalizó con la detención del jefe barra, le "cambió absolutamente la vida" porque a partir de ese momento tuvo "custodia personal mañana, tarde y noche", como él reconoció.
"Ahora está todo en manos de la Justicia. Pero nunca, bajo ningún concepto, pensé en renunciar", comentó entonces en una radio local.
El técnico ha confesado que ha llorado más de una vez por Independiente, pero en el Maracaná mantuvo la calma hasta el pitido final porque, como anunció en la víspera, "el Holan hincha" tenía que ceder su espacio "al Holan entrenador".
"Obviamente como soy tan hincha sé que esto no se resuelve con pasión sino con cabeza", comentaba antes de devolver al "Rey de Copas" la corona que deseaban desde hace tanto tiempo.



Dejá tu comentario