12 de mayo 2006 - 00:00

Juventus expande su deshonra

Silvio Berlusconi
Silvio Berlusconi
Nueve clubes implicados, la renuncia completa de la dirigencia de Juventus, cuatro de cuyos jugadores también están bajo investigación, y presiones al DT de la selección Marcello Lippi extendieron ayer a límites impensados el escándalo de corrupción que estalló en el fútbol de Italia.

Además de Juventus, conocida como la «Vecchia Signora», que este domingo se apresta a celebrar paradójicamente su scudetto número 29, también quedaron comprometidos los clubes Fiorentina, Lazio, Udinese, Siena y Messina (Serie A) y Arezzo, Crotone y Avellino (Serie B), junto con dirigentes, árbitros, entrenadores y jugadores.

La Fiscalía de Nápoles evalúa acusarlos de estafa deportiva, lo que, a su vez, podría obligar a la Federación Italiana de Fútbol (FIGC) a castigar a esos clubes con la pérdida de categoría y a anular, tal vez, el actual campeonato.

Los cargos, que corresponden al torneo 2004-05, apuntan a una combinación de clubes que arreglaban partidos y árbitros que favorecían a «los equipos del poder», casi todos amigos de Juventus o de la firma GEA, cuyo presidente es Alessandro Moggi, hijo del director general de la Juve, Luciano Moggi.

Las escuchas judiciales al teléfono de Moggi obligaron también al propio DT de la selección italiana, Marcello Lippi, cuyo hijo trabajó en GEA, a desmentir que haya recibido presiones de los Moggi para convocar jugadores al plantel. «De esto sólo se sale con trabajo», afirmó Lippi, a menos de un mes del inicio del Mundial.

Las escuchas, que comprometen también a dirigentes y a funcionarios políticos y a periodistas, señalarían como coordinador de los árbitros amigos del poder nada menos que a Massimo De Santis, uno de los dos jueces italianos para el Mundial de Alemania.

El semanario «Espresso» que sale hoy asegura que el renunciante presidente de la FIGC Franco Carraro está «investigado» por una escucha en la que «aconseja» sobre un partido delicado de la liga pasada, de la cual, al menos 20 cotejos están bajo investigación.

Carraro renunció el lunes; uno de sus dos vices, Innocenzo Mazzini lo hizo el miércoles, y ayer se negó dimitir otro de los nombres poderosos del calcio, el presidente de la Liga de Fútbol, Adriano Galliani, vice también del Milan, que pertenece al ex premier Silvio Berlusconi

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