En el comienzo de la semana, Ibrahim Traoré, presidente de Burkina Faso, convocó a una conferencia de prensa para festejar la medalla de plata de la Sub-15 femenina en la Copa Africana Escolar. Con el reciente antecedente de la derrota por goleada contra la Selección argentina por 7 a 0, y por los conflictos que tuvieron con su llegada, el mandamás amenazó con intervenir gubernamentalmente en la Federación de fútbol, reacción prohibida en las reglas de la FIFA.
Si bien elogió a los jóvenes de la sub-23 que se enfrentaron contra la Albiceleste, inmediatamente apuntó contra Oumarou Sawadogo, el presidente de la Federación Burkinesa de Fútbol: “Es cierto que nuestro fútbol está enfermo y encontraremos los remedios. Porque, para volver a invertir, también hay que curar el mal. Y creo que esta semana tendremos decisiones importantes que tomar para que todo pueda avanzar”, aseguró Traoré.
Burkina Faso y los grandes riesgos a los que podría asumirse.
Ante esta situación, el ente que rige las reglas del deporte se puso en alerta . Según el artículo 14 del estatuto “las Federaciones deben gestionar sus asuntos de forma independiente y garantizar que dichos asuntos no se vean influidos por terceros”. En caso de no cumplir con una de las leyes primordiales en cuanto a la gerencia deportiva, podrían sufrir severas sanciones como una suspensión durante un determinado periodo o una expulsión inmediata de la “casa madre”.
Con cierta impunidad sobre el tema, el presidente burkinés apuntó de forma directa con el presidente de la Federación: “La última vez que hablé con él, le dije: ‘Hasta ahora no queríamos meternos en sus asuntos, pero ahora no tenemos elección. Debemos hacerlo, estemos suspendidos o no. Pero si intervenimos, será para organizar mejor las cosas y cuidarlas mejor‘“, aseguró de forma amenazante.
Burkina Faso y el punto de conflicto
Con un fútbol en constante proyección a futuro, el país africano de a poco va consolidándose como un seleccionado a prestar cada vez más atención. A pesar de no ser uno de los referentes en el deporte, se ubican en el puesto 62 del ranking FIFA y ya comenzaron a exportar jugadores a Europa, como Edmond Tapsoba, defensor del Bayer Leverkusen de Alemania, o Dango Ouattara, delantero del Brentford de Inglaterra.
A su vez, ninguno de los dos estuvo presente en el partido frente Argentina por problemas con el vuelo hacia Sudamérica y varios futbolistas de la Selección Sub-23 tuvieron que tomar su lugar. Ante esto, Ibrahim Traoré aseguró que esa fue la gota que rebalsó el vaso para entrometerse en el fútbol.
“Fueron a enfrentarse a personas a las que el día anterior veían por televisión. Esos jóvenes estaban frente al televisor viendo a grandes jugadores argentinos actuar en los principales clubes de Europa. De pronto, se encontraron en un estadio con capacidad para 80 mil personas, jugando contra ellos. Pero por patriotismo fueron a salvar una situación. La Federación había decidido disputar el partido y, una vez dada la palabra, si no se cumple, hay sanciones. Por eso quería felicitar ese estado de ánimo y a esos jóvenes. Creo que ya regresaron bien, ¿verdad? Entonces, felicitenlos mucho de nuestra parte”, dijo el presidente.
Y por último, agregó: “Yo seguí el partido, quise verlo y quedé impresionado. Creo que tenemos potencial en nuestra juventud. Eso me motiva a volver a involucrarme en el deporte en general y en el fútbol en particular”, concluyó.