Lionel Messi volvió a reescribir la historia este martes. El capitán de la Selección argentina convirtió ante Argelia en el debut del Mundial 2026 y, con 38 años, 11 meses y 23 días, se convirtió en el jugador más longevo en marcar un gol en una Copa del Mundo para la albiceleste.
El tanto, en el marco de la victoria parcial del conjunto nacional, deja al rosarino como protagonista absoluto de una jornada histórica. Para no dejar dudas, en el segundo tiempo convirtió dos más y se transformó en el máximo goleador de la historia de los mundiales junto a Miroslav Klose, con 16 tantos.
El récord le pertenecía a Martín Palermo, autor de un gol ante Grecia en Sudáfrica 2010 con 36 años y 227 días. Cabe recordar que el más longevo en marcar un tanto en un Mundial fue el camerunés Roger Milla con 42 años y 39 días, cuando anotó contra Rusia en la Copa del Mundo de Estados Unidos 1994
Lionel Messi: un pulverizador de récords nato
Pero este martes no fue el único hito de Messi en el calendario reciente. El pasado 10 de junio, en el amistoso preparatorio ante Islandia, la Pulga ya había roto otro récord al convertir con la camiseta albiceleste con 38 años, 11 meses y 18 días, convirtiéndose en el jugador más longevo en marcar con la Selección Argentina, superando la marca histórica que ostentaba Ángel Labruna desde 1957.
A todo esto se suma otra marca sin precedentes: Messi se convirtió este martes en el primer jugador de la historia en disputar seis Copas del Mundo, una hazaña que no tiene comparación en el fútbol masculino y que confirma su vigencia a nivel absoluto a los 38 años.
Mientras tanto, también logró su gol número 16 en mundiales, igualó la marca de Miroslav Klose, convirtiendose junto al alemán en el máximo artillero en la historia de las citas. Asimismo, alcanzó la cifra de de 914 goles en su carrera, 120 con la Selección argentina, y sumó su hattrick número 60, primero en mundiales.
La pregunta ya no es si Messi es el mejor de todos los tiempos. La pregunta es hasta dónde puede llegar.