En una nueva arremetida contra varios protagonistas del fútbol argentino, Diego Maradona acusó hoy al presidente de Boca, Pedro Pompilio, de haberlo "traicionado", relativizó la importancia del entrenador Carlos Ischia al frente del plantel xeneize, y se mostró desilusionado porque no le ofrecieron ser el entrenador de la Selección argentina Sub 23.
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Una de los más llamativos cuestionamientos del astro tuvo como destinatario al entrenador Carlos Ischia, al que calificó como "un bife de chorizo, porque no hace ni bien ni mal".
En cuando a Pompilio, Maradona aseveró que "Pedro no tenía que haber hecho lo que hizo" y añadió: "Cuando estaba entrenando en la casa de (Alejandro) Mancuso me vino a ver para que agarrara el equipo en momentos en los que estaba Miguel Angel Russo y que él iba a tomar una decisión cuando volviera de Japón".
"Hablamos de Russo, de algunos nombres, y me prometió que iba a ser el coordinador general del club, pero después, en la reunión de Comisión Directiva, dijo que no lo había hecho. A mí me traicionó y muy feo. Lo lamento porque tenía una buena relación con Pedro, a través de Mauricio (Macri), que se portó diez puntos conmigo", añadió.
Además, Pelusa señaló que a Ischia "lo mete Carlos Bianchi" como técnico "xeneize", pero respetó la decisión de la dirigencia de Boca de nombrarlo como técnico, más allá de recordar su pasado inmediato.
"A mí me parece que a Ischia lo mete Bianchi, pero si lo decide Pompilio está bien, es el presidente. Viene de hacer muy pocos puntos en Rosario Central y eso es una realidad, no lo descubro yo. Puede ser un bife de chorizo, porque no hace ni bien ni mal", remarcó en declaraciones radiales.
Maradona reveló que le hubiese "gustado" que el presidente de la AFA, Julio Grondona, le diera el cargo de entrenador de la Selección Sub 23 para los Juegos Olímpicos de Pekín 2008, aunque se alegró por Sergio Batista.
"Me gusta que esté el ´Checho´, pero me hubiese gustado a mí. Esa era para mí, pero se ve que no estoy en la lista", señaló y se refirió a su relación con Grondona.
"Con Julio tenemos diferencias que se pueden hablar, pero él está muy cerca del capo, de (Joseph) Blatter, y tiene un poco el freno de mano puesto", graficó. Por último, reitró su enojo con aquellos ex compañeros del Mundial de México 1986 que lo criticaron por haber pedido disculpas a los ingleses por el gol que les marcó con la mano, algo que el mismo Diego se encargó de negar.
"Ellos convivieron mas de dos meses conmigo, luchando cuando éramos un equipito. La droga me hizo mucho mal, pero lo único en lo que no me afectó fue en la memoria", concluyó.
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