Ogier, el rey del rally
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Ogier celebra su cuarto título consecutivo en el Mundial de Rally.
"Es fantástico. Fue una temporada perfecta con un coche perfecto todo el año, y debo dar las gracias a todo el equipo Volkswagen", declaró el campeón nada más finalizar la 19ª y última especial, luego de bajar del coche junto a su copiloto Julien Ingrassia.
El que fuese monitor de esquí en los Alpes no olvidó en el agradecimiento a su copiloto. "Julien y yo somos como una pareja, a veces discutimos, pero sin él no habría podido ganar", añadió Ogier, que posó junto a un Bibendum (el muñeco emblema del fabricante de neumáticos Michelin), en la victoria 300 en WRC de la marca francesa.
Perfeccionista, seguro de sí mismo, introvertido, Ogier posee una capacidad de adaptación a todas las superficies fuera de lo común. Pero también ha dado muestras de su temperamento.
Desde sus inicios en Citroen, Ogier no siempre aceptó de buen grado su labor de escudero del entonces campeón, su compatriota Sebastien Loeb, lo que complicó su futuro en el constructor galo.
• 5 de 11.
En 2012 vivió un año en el purgatorio al volante de un Skoda, pero esperaba su momento mientras se desarrollaba el Polo-R WRC.
Un año después lograba su primer título, sustentado en nueve victorias parciales.
Este año sólo ganó 5 pruebas de once, perjudicado por el reglamento sobre el orden de partida, que le obligó a abrir las pistas de tierra, barriéndolas para beneficio del resto de rivales.
Este domingo, Ogier afrontó los últimos 62 kilómetros cronometrados del domingo con cinco segundos de ventaja sobre Sordo.
Pero pronto enterró las esperanzas del español firmando el scratch en la ES16. En los otros tres especiales del día, ganados por el finlandés Jari-Matti Latvala, se limitó a conservar su renta sobre Sordo.
"Fue un fin de semana increíble y sólo puedo dar las gracias a los aficionados por su apoyo. Puedo decir que di lo máximo hoy, pero no había nada que hacer para frenar a Sebastien (Ogier)", reconoció el piloto español.
"Me he divertido mucho al volante este fin de semana. Pero pensé mucho durante la última especial, debido a lo que pasó el año pasado", añadió, por su parte un sonriente Ogier.
El año pasado se salió de pista en la última especial cuando acariciaba el triunfo con la punta de los dedos, lo que permitió a Mikkelsen adjudicarse su primer triunfo en WRC. La historia tuvo un final feliz para Ogier un año después.



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