Brasil puede llamarse conforme con el empate, porque después de prevalecer en el primer tiempo, fue superado por Perú en el segundo y sobre el final pudo haber perdido. El partido fue bueno, con muchas situaciones de gol y una gran actuación del arquero de Perú, Oscar Ibáñez (argentino nacionalizado), que trabajó -al final-más que Dida.
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La categoría futbolística de Kaká y Rivaldo marcaron -al principio-diferencias a favor de Brasil, y sus combinaciones por izquierda generaron constantes situaciones de gol.
En una de ellas, Galliquio derribó a Rivaldo dentro del área y el propio mediocampista se encargó de ejecutar con maestría el penal para abrir el marcador.
Perú hizo su habitual juego de toques cortos y pelota a ras del piso con Palacios como eje ofensivo y Solano como salida. En ofensiva colocó «dos tanques», Pizarro y Mendoza, para ganar en el juego aéreo. Con el correr de los minutos emparejó el dominio de la pelota y hasta llegó a tenerla más que Brasil.
En uno de los tantos centros, Solano -uno de los más bajosganó de cabeza y consiguió el empate. Después retrasó sus líneasy dejó venir a un Brasil al que -a esa altura-ya no le sobraban ideas y terminaba buscando siempre a un lento Ronaldo, al que se le notan mucho los kilos de más que tiene.
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