El chileno Mirósevic supera a Chitzoff; Racing luchó más de lo que jugó y pudo empatar en 5 minutos de tiempo adicional.
Va a ser un partido para la polémica. Sobre todo, por los fallos del nuevo árbitro internacional Pablo Lunatti, que con sus errores incidió en el resultado. Racing «la sacó barata», porque por juego y situaciones de gol Colón fue superior, convirtiendo a Gustavo Campagnuolo en la figura de la cancha.
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Colón manejó la pelota desde el talento del colombiano Giovanny Hernández, quien con pases precisos dejó a sus compañeros en permanentemente situación de gol.
Aunque el primer tanto de Colón fue convertido por Germán Denis en posición adelantada. En esa primera etapa, además de dos brillantes tapadas de Campagnuolo (a Capurro y a Píccoli), hubo tres circunstancias que pudieron cambiar el rumbo del partido. Primero, una mano de Romagnoli dentro del área, que Lunatti juzgó casual; después, la expulsión del «Chaco» Torres, mal amonestado por una falta menor, pero bien expulsado porque se enojó e insultó al árbitro. La tercera fue una evidentemente intencional mano en el área de Simeone, que arrastró la pelota, pero el árbitro volvió a entender que no había intención y agitó sus brazos como para que siga la jugada.
También tuvo alternativas cambiantes y sorprendentes. En el mejor momento de Colón llegó el empate de Racing con un cabezazo de Ubeda, y cuando parecía que era imposible hacerle otro gol a Campagnuolo,Colón se puso otra vez en ventaja por una magnífica jugada personal de Franco Cángele.
Racing, con un hombre menos y a puro corazón, fue a buscar el empate, aunque, a decir verdad, lo consiguió por otro error de Lunatti que «compró» una caída de Simeone como penal de Chitzoff (que ni siquiera lo había tocado), y cuando ya se jugaban 5 minutos de tiempo adicional, Romero convirtió.
Racing terminó salvando un punto, aunque contó con ayuda precisamente adicional.
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