Obviamente la AFA no fue la excepción ayer y también decidió suspender la actividad del fin de semana en todas las categorías del fútbol argentino, incluyendo la Primera División, que se jugará entre el viernes y domingo próximos. Los jugadores de Racing -mientras siguen soñando con la vuelta olímpica-expresaron su solidaridad por la crisis social e incluso algunos reconocieron haber participado de las marchas espontáneas.
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La información de la suspensión fue confirmada por la oficina de prensa de la AFA ante los trágicos incidentes que se sucedieron ayer durante toda la jornada. En un primer momento, la AFA decidió postergar (para los primeros días de febrero) la actividad de la Primera «B», «C» y «D». Sin embargo, a última hora la entidad de la calle Viamonte también postergó la Primera División y la B Nacional, aunque para estas dos categorías adoptó una actitud más cauta respecto de la disputa de su última fecha, programada para el próximo fin de semana.
Según trascendió, la demora de la AFA para adoptar la medida obedeció a las urgencias que existen para definir el torneo Apertura y los escasos plazos con que se cuenta, en caso de que se deba disputar un partido desempate entre River y Racing (el reglamento obliga a jugar en un plazo de 72 horas).
Al igual que en toda la semana, en Racing son optimistas de cara a la definición del campeonato. La jornada de ayer no fue la excepción, aunque esta vez algunos prefirieron hacer hincapié en la difícil situación social que atraviesa la Argentina. Entre ellos, Francisco Maciel y Martín Vitali reconocieron haber participado activamente de las marchas espontáneas que comenzaron el miércoles por la noche. «Con toda mi familia salimos a la calle golpeando cacerolas. Creo que se llegó a un punto límite y hay que estar del lado de la gente, que es la que sufre todo esto», comentó Maciel. En tanto que Vitali comentó que se encontraba en su coche volviendo a su casa «cuando la gente empezó a salir y por supuesto que me sumé tocando la bocina del auto en forma constante. La verdad es que prácticamente me quedé sin batería», reconoció. El plantel se entrenó ayer por la mañana bajo las órdenes de Reinaldo Merlo, en el estadio de Avellaneda y a puertas cerradas.
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