Banfield fue al Monumental con un esquema súper-defensivo.Tal vez lo que no se entiende es la falta de imaginación de la gente de River para romper con tan poca oferta futbolística. Para ello basta con hacer un repaso individual de los hombres creativos de River: Ortega en esos días donde nada sale y todo se complica, D'Alessandro alejado del toque y la rotación rápida para encontrar espacios para el remate, Cambiasso sin aportar en la marca y menos en el en-lace para agrupar gente en ataque.
Se podría decir que todo fue de River hasta llegar a la cercanía del área, por varias razones: falló en lo individual cuando intentó ganar espacios para el remate y se reiteró en las pelotas por elevación, fácilmente controlables por un vallado de hombres muy pegados unos a otros para que el arquero Luchetti no tuviera situaciones de zozobra.
Banfield dejó a Del Río y Giménez en el medio y Lujambio como único hombre de punta. Con sólo eso provocó dos situaciones.
Generalmente, en fútbol lo simple da buenos dividendos y de eso River sabe y mucho. Aunque si a un equipo estructurado defensivamente como Banfield es posible que el «gato» tenga un dolor de cabeza.
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