San Lorenzo falló su puntería y sufrió una derrota que lo complica
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Corinthians se acomodó en el Grupo 2 y dejó complicado a San Lorenzo.
Corinthians renunció al ataque durante casi media hora. En ese lapso, Blanco se perdió un regalo del cielo al cabecear de palomita, solo, sin marca, a tres metros del arco de Cassio. El cabezazo fue tan defectuoso que pareció un despeje al córner más que un remate de gol.
El "Ciclón" azulgrana tomó el mando del juego. Presionó desde el medio campo con la marcación de Franco Mussis, excedido en la brusquedades.
Pero los factores desequilibrantes eran los desplazamientos veloces y pases profundos de Blanco y las proyecciones por la banda derecha de Julio Buffarini.
Era un concierto solista de los Gauchos de Boedo. Pero después de la media hora lanzaron sorpresivas amenazas Danilo con un cabezazo que pasó junto al poste y Renato Augusto con un tiro envenenado de media distancia que obligó a despertarse al arquero Sebastián Torrico.
Lo que no salía del letargo era el partido. Más que el 'grupo de la muerte', como le dicen al número 2 de la copa, era el del aburrimiento mortal.
Para colmo se jugó sin el ambiente festivo y ruidoso que le da al fútbol el público. San Lorenzo fue sancionado por un incidente en el partido con River por la Recopa. Lo único que se escuchaba en el estadio eran los gritos de los entrenadores y los jugadores.
Leandro Romagnoli no se convertía en el socio de Blanco. Los brasileños anestesiaban el ritmo con toques pausados, sin apuro. El empate era a todas luces un buen resultado para los visitantes.
Solamente Elias le ponía una dosis de magia y movilidad en la ofensiva. A veces, en una dolorosa soledad. Se notaron demasiado las ausencias del peruano Paolo Guerrero y de Emerson Sheik.
Pero Elias se bastó sin compañía para dar la sorpresa con su escapada y el gol.
Un susto mayúsculo se llevó el arquero Cassio cuando Matos apareció sólo para recibir dentro del área, a dos metros de la línea de gol, un pase preciso de Emmanuel Mas.
A Matos apenas les quedaba empujarla despacio a la red. Pero la hizo rebotar en el poste izquierdo. No lo podían creer ni los brasileños y los sanlorencistas se tomaban la cabeza, desolados.
En un último recurso para producir un giro en las acciones, el DT argentino Edgardo Bauza mandó a la cancha a Martín Cauteruccio.
Matías Caruzzo se lo perdió también con el arco a su merced y Cassio le tapó un cañonazo de volea de Cauteruccio.




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